Llamada Perdida (1/1)

Call Me Ajumma29 39160K 2023-11-03

CAPÍTULO 4 - LLAMADA PERDIDA            Abrió lentamente los ojos y miró la pared que tenía en frente. ¿Des de cuándo podía dormir tanto? Era prácticamente la hora de despertarse del día siguiente para ir a trabajar. Se levantó lentamente y vio que le habían recogido los utensilios con los que se drogaba, le extrañó pues no recordaba que ella fuera sonámbula. ¿Sunny? Tiffany arregló un poco su cabello delante del espejo y se puso un jersey fino arrapado para cubrir sus marcas. Deberé devolverle esto limpio, miró la ropa de Taeyeon que tenía entre sus manos y la dejó sobre la cama, arreglándola un poco antes de desayunar e irse a trabajar. –¡Tiffany! –Una voz conocida la detuvo. –Dime –La morena intentó actuar con dulzura– Buenos días, Sunny. –¡Deja estas bobadas! –La rubia la abrazó fuerte, sorprendiendo a la morena– ¿Dónde estabas ayer? Me tenías preocupada... –Tiffany notó un fuerte agarre en su espalda. –Ahora mismo tú me preocupas más, la verdad. Salí a dar un paseo y me mareé, me quedé en casa de Jessica por eso no fui a trabajar. –¿Segura? –Sunny la miró con ojos llorosos. –Segura –Le dio un beso en la frente y se despidió de ella con una sonrisa.            Tanto una como la otra habían dejado perplejas a su pareja, ¿cómo podía ser que Tiffany actuara con tanta naturalidad y alegría y Sunny se mostrara tan cariñosa y débil? Sé que no es verdad, llamé a Jessica... Pensó la rubia.

Al momento en que su esposa se fue, corrió hasta su habitación y encontró esa ropa que llevaba el día anterior. No le dio importancia cuando la morena la llevaba puesta pero esa camiseta y esos pantalones no le pertenecían, es más, sabía que esa ropa la compró ella en otra ocasión, hará ya un año y algo más. Taeyeon...            Se miró al espejo y se arregló un poco, vistiendo otro de sus trajes de chaqueta con minifalda, esta vez de color azul marino con unos tacones del mismo color. Agarró su portátil y se dirigió al coche, era mejor ir a trabajar y airear un poco la mente, esas dos chicas la estaban volviendo loca y el miedo que sintió al ver a Sooyoung lo incrementaba todo. "Oye enana, algún día voy a cobrarte lo que me hiciste, recuérdalo". Tragó saliva al recordar las palabras de la morena. Con tan solo una mirada lograba intimidarla.***            Su brazo comenzaba a ceder, Taeyeon había perdido la cuenta de las veces que tuvo que flexionar su brazo para ponerse y quitarse las gafas para leer, odiaba su miopía. ¿Por qué carajos la ponen tan pequeña? Presentaré una demanda... Suspiró y siguió con lo suyo, firmando papeles y poniendo el sello de su bufete de abogados. Le había costado sangre, sudor y lágrimas llegar hasta allí, y se sentía orgullosa de ello aunque hubiera tenido que sufrir como sufrió. Se rascó la espalda, sabiendo que ese tatuaje supuraba cada vez que se lo tocaba. –Dile a Yuri que venga un momento por favor –Se dirigió a su secretaria, esta simplemente asintió. La morena no tardó ni dos minutos en aparecer. –¿Querías verme? –Siéntate –Podían ser amigas pero en el trabajo Taeyeon se tornaba mucho más seria– A ver, cuéntame todo lo que le dijiste a Jessica. Sabes que no me gusta que cuenten mi vida privada, ¿por qué lo hiciste? –Solo intenté ayudar. –Pues creo que acabas de meterme en un problema, parece que no te acuerdas de que a Jessica le encanta contar los secretos de las otras personas a todo el mundo –Era cierto, la rubia no podía mantener las palabras guardadas en su boca por más de tres días. –Lo siento –Yuri soltó un suspiro, eso le pasaría factura tarde o temprano– ¿Y ahora qué hago? –Nada, ya lo arreglaré yo –Se cruzó de brazos y de piernas– Que tengas una nueva novia no significa que puedas contarle según qué cosas a Jessica como buenas amigas que sois. –Yoona también lo sabe... –¡¿Eh?! –Taeyeon se levantó de la silla y Yuri se protegió la cabeza con los brazos por miedo a que la pegara. –¡Lo siento! –¡Eres lo peor Yuri! –La mayor apretó los dientes y empezó a decir palabras sin sentido, mezclando las letras para intentar calmarse. Respiró profundamente y puso suavemente las manos en su mesa– No estoy enfadada, no estoy enfadada... –¿Lo estás? –¡Claro que lo estoy! ¿Sabes qué significa esto? –¿Volveré al punto inicial? –Exacto. –¡¿Eh?! –Ahora era la morena que se había levantado– ¡Pensaba que lo decías de broma! No quiero volver al punto inicial, ¿quién lleva tus papeles y casos mejor que yo? –Yuri, te di otra oportunidad hará menos de un mes, ¿recuerdas? Jessica debe saber más de mí que yo misma. –¡Dame otra oportunidad! ¡La última! –¿Y si vuelves a fallarme así, qué? –Pues volveré al punto inicial de tu bufete y dejaré mi sitio a otra persona.            Taeyeon era demasiado blanda con Yuri, aceptó dejarle pasar ese asunto pero le amenazó que a la próxima no le daría otra oportunidad. Y esta vez lo digo en serio, bufó y la echó de su despacho con un empujón, haciendo reír a la morena. Cuando la puerta estuvo cerrada, pasó el seguro y corrió a sentarse, agarrando el móvil para marcar de nuevo la línea erótica.***            "Pensó que ese sería su final al verse rodeada por cinco hombres que medían el doble que ella. Al intentar escapar cerró los ojos con fuerza cuando uno de ellos se acercó para golpearla, no pudo huir. Un dolor frío y agonizante apareció en su pierna izquierda, sintiendo como la extremidad palpitaba con fuerza. De sus ojos salieron muchas lágrimas pero ningún grito, no quería mostrarse tan débil frente a esos monstruos. –Zorra, nos debes mucho dinero, ¿te acuerdas? Venimos a cobrar la deuda. –A-Aún no lo tengo... Dadme algo más de tiempo por favor. –¡Mientes! –Otro hombre le pegó en la espalda, causando que sintiera sus pulmones pararse por un momento. Se asustó, se ahogaba– ¡Seguro que te lo has gastado comprándote drogas de mierda! –Eres buena vendiendo –Otro hombre habló, tocando su mejilla con la barra de hierro. No podía verle la cara, estaba demasiado oscuro– Tienes buena mercancía, no me creo que no tengas dinero.  –¡Basta! –Una bajita rubia se acercó a ellos y comenzó a propinarles puñetazos y patadas con una facilidad increíble– ¡Dejadla en paz si no queréis problemas! –¡Maldita enana! –Uno de los hombres le agarró el brazo pero esta hizo una vuelta sobre sí misma y lo lanzó por los aires. –Chicos, vayámonos –El hombre que rozaba la mejilla de la morena con su barra se apartó de la chica y pasó por el lado de la rubia, enviándole una mirada asesina que nunca olvidaría.            La misteriosa salvadora se acercó a la chica tirada en el suelo y la miró con cara preocupada. Al acariciarle la mejilla miró su pierna, tenía mala pinta. Su cara se frunció haciendo una mueca automática. Con lentitud la ayudó a levantarse y se dirigieron al coche de la bajita, sentando a la herida chica en el asiento del copiloto con mucho cuidado. –¿Cómo te llamas? –Tiffany... –¿Eres extranjera? –Sí. Mi nombre coreano es Miyoung –Bajó la cabeza, tosiendo un par de veces– ¿Por qué me has salvado? –Porque quiero que te cases conmigo. –¿Perdona? –Me llamo Sunny y a partir de hoy serás mi esposa."            Chasqueó molesta la lengua y se centró en la pareja que estaban discutiendo delante de ella, otro de tantos casos de matrimonios rotos. Últimamente su vida se limitaba a eso: casos aburridos, golpes a Tiffany y odio hacia el bufete de Taeyeon. Su cara hizo una mueca desagradable al recordar el fuerte agarre de Sooyoung y seguidamente su mente divagó hasta encontrar el recuerdo de la noche en la que salvó a su esposa de esos camellos. Las clases de taekwondo habían servido de algo.            Puso sus brazos sobre la mesa y recostó su cabeza en ellos, extrañando al matrimonio que tenía delante. –Continúen discutiendo, cuando quieran seguir con los papeles me avisan. –L-Lo siento, la escuchamos –El matrimonio dejó de discutir y Sunny se incorporó.            No pasaron ni cinco minutos que ambos volvieron a pelear. Odio la gente así, ¿cómo quieren que no me estrese luego?, respiró profundamente, captando la atención del matrimonio. Les amenazó con darles la última oportunidad antes de que perdiera los nervios por completo y echarlos del bufete.***            Una, dos, tres llamadas hicieron falta antes de que fuera Miyoung la que agarrara el teléfono. Taeyeon dibujó una leve sonrisa en sus labios y giró la silla, quedando de espaldas a la puerta. Se cruzó de piernas y suspiró contenta al oír de nuevo esa voz. –Dime amor. –Miyoung, ¿cuándo podré verte? –Cariño, ¿cuántas veces tengo que decirte que no podemos? Me citas en horas de trabajo y además, estoy casada. –Sí, me lo ha contado Jessica. –¿Quién es Jessica? –Bueno, ella usa el nombre de Sooyeon pero sé que es Jessica. Somos amigas, fue la pareja de mi ayudante. –¿La pareja de tu ayudante? –Es una larga historia –Se apretó un poco un costado de la cabeza al recordar la discusión que había tenido momentos antes con Yuri– Miyoung, sonará algo loco pero me he enamorado de ti. –¿Cómo te llamas? –Ta... Jae –Era mejor no decir su verdadero nombre. –Escúchame Jae. Lo digo por tu bien, mi mujer es muy posesiva, no le gusta que vaya con otras y claro está que no la quiero hacer enfadar. –¿Mujer? –Un escalofrío recorrió toda su espalda al sentir pronunciar su nombre falso por esa voz tan sexy. –Sí, mujer. Escúchame, no quiero hacerte daño, deberías dejar de llamarme y buscarte a alguien que pueda hacerte realmente feliz, yo solo traigo problemas. –ú no sabes si me vas a traer problemas o no, yo solo quiero verte. –¿Y si no s