Capítulo Cinco (1/1)
Taeyeon estaba sentada delante de la ordenador, borrando el montón de correo electrónico sin contestar cuando escuchó el sonido de la llave abriendo el cerrojo en el primer piso. Una mirada rápida en el reloj en la esquina inferior de la pantalla le dio la hora, solo algunos minutos faltabanpara la media noche. Salió de su cuarto y bajó las escaleras, entró en lacocina y vio que Tiffany tomaba una cerveza del refrigerador. ¿Acaso no bebes otra cosa? Taeyeon pensó antes de hablar. —Ejem — esperó a que la stripper volteara a verla para continuar. —¿Vas a trabajar mañana por la tarde?— La rubia abrió la lata y tomó varios tragos antes de contestar. —No. ¿Por qué? ¿Necesitas el apartamento para algo por la noche?— —Mi hermano pequeño se gradúa del bachillerato con honores y le daremos una cena mañana por la noche.— Taeyeon tenía muy claro en su mente, las estrictas reglas de su madre en relación a las reglas de etiqueta y luchó contra el deseo de no tener que presentar a su familia a su nueva compañera de apartamento. Y al final, la formación que le dió su madre de ser educada ganó. —Eres bienvenida por supuesto. No es nada formal, son solo mi hermano, mi madre y Jessica. No sé si Heechul y Donghae vendrán. No lo he podido localizar últimamente.— Taeyeon hizo una nota mental de intentar volverlos a llamar. —No te preocupes por eso — Tiffany agitó su mano despectivamente. La lata fue a sus labios otra vez para varios tragos más. —No me gustan las comidas familiares de cualquier manera. Me haré la desaparecida.— Se volteó de nuevo y abrió el refrigerador, tomando las otras tres latas de cerveza. — Mierda — maldijo suavemente, recordando que tenía pensado de camino acasa parar en algún súper para comprar mas cerveza. Recordó el poco dinero que traía en el bolsillo y se resignó a tomarse solo las tres cervezas esta noche. Pasó rozando a Taeyeon y con rapidez subió las escaleras, encerrándose en su cuarto sin decir otra palabra a la escritora. Taeyeon revisó los cerrojos antes de apagar las luces de abajo y regresar a su cuarto. Molestapor la forma en que Tiffany la ignoró, se encontró demasiado inspirada como para irse a dormir. Sentándose delante del ordenador otra vez, Taeyeon cerró el programa del correo electrónico y abrió su procesador de palabras. Algunos segundos más tarde su historia más nueva aparecióen la pantalla. Presionando su dedo en el botón bajar página, observó sus palabras pasar intermitentemente hasta que llegó al final.Entrelazando sus dedos, tronó sus nudillos y alcanzó el teclado. Volvió a leer las últimas frases para familiarizarse con lo que estaba ocurriendo dentro de la historia y comenzó a escribir de nuevo. Diez minutos más tarde Taeyeon estaba levantando su cabello fuera de la parte trasera de su cuello y gimiendo. —Deseo una brisa agradable esta noche.— Después de asegurarse que no hubiera periódicos que podrían salir volando. Se dirigió hacia la puerta corrediza de Tiffany y la abrió. Tenía una malla de tamaño normal para no dejar entrar a los insectos pero si dejabaentrar una brisa asombrosamente suave adentro. El perfume de un arbusto de lilas llegó a su nariz junto con algo más. Taeyeon dio un paso más hacia la puerta e inhaló otra vez. Oh genial, una drogadicta. Dirigiéndose hacia la puerta interna del dormitorio, la abrió y cruzó llegando a la puerta deTiffany y comenzó a tocar. —¿Qué?— Sonó una voz molesta. —Necesitamos hablar — la escritora contestó. Escuchó los sonidos de cajones abriéndose y cerrándose antes de que Tiffany llegara a la puerta.Se abrió para revelar a la artista de striptease vestida con unos pants y una sudadera descolorida de algodón. El olor de marihuana estaba por todo el dormitorio de la joven y la nariz de Taeyeon se arrugó con repugnancia. Los ojos de Tiffany eran dos pequeñas rayas, luciendo extremadamentecansados de no ser por la sonrisa tonta en su cara. —No puedes estar haciendo esto aquí — dijo Taeyeon firmemente. —Lo que haga en mi cuarto es solo de mi maldita incumbencia. No soy una adicta a la droga y tampoco soy una distribuidora.— —Aun así es ilegal — señaló Taeyeon. —La policía... — —La policía no se preocupará por la poca cantidad que tengo.— Tiffany interrumpió a la mujer mayor. —Cálmate Taeyeon, estas tan tensa que tal vez deberías fumar un poco. ¿Sabes?, te ayuda a calmarte un poco. Te hace menos pesada la vida.— —No, gracias. No creo en la idea de contaminar mi cerebro con drogas ilegales.— —Naa, ¿pero está bien joderlo con alcohol, verdad?— La artista de striptease negó con la cabeza. —Maldita hipócrita — respondió entre dientes mientras cerraba la puerta. Taeyeon se quedó en estado de choque, no creyendo lo que había oído. ¿Estoy tensa? ¿Solamente porque no quiero tomar drogas? —El alcohol es diferente, Tiffany — gritó lo suficientemente fuerte para que se escuchara a través de la puerta cerrada. —Como sea — vino la respuesta. —Si el olor te molesta, encenderé incienso ¿ok?— —¿Por qué piensas que disfrazando el olor ya todo estará bien?— Taeyeon preguntó. —¿Qué te hace pensar que me importa lo que pienses?— Tiffany respondió. —Ya te dije... prenderé un maldito incienso si te molesta el olor. Así que, confórmate con eso.— Taeyeon escuchó el sonido de un cajón abriéndose y enseguida el de un encendedor prendiendo. Gruñendo por la frustración, la escritora regresó a su cuarto, cerrando la puerta con un fuerte golpe. Taeyeon cerró el ordenador, decidiendo que estaba demasiado exasperada para intentar escribir algo serio y no sintiendo deseos de dedicarse a su correo electrónico. Una vez que el ordenador fue cerrado, cruzó al otro lado hacia la puerta corrediza de Tiffany, disponiéndose a cerrarla por el resto de la noche. Percibió un aroma fuerte de incienso y frunció el ceño. ¡Heechul voy a matarte!, Juró silenciosamente mientras cerraba la puerta con un fuerte golpe. CONTINUARA....... ¡ACTUALIZACIÓN CORTITA Y RAPIDA!(☞゚ヮ゚)☞ ¿Qué hubieran hecho si Tiffany les hiciera lo que le hizo a Tae?⊙_☉ ¿Aguantarían a una persona así, en su departamento?^( '-' )^