[M] Capítulo Tres (1/1)

ACTUALIZACION DOBLE *** Taeyeon estacionó su Jeep en el camino de acceso, sonrió cuando vio la luz exterior encenderse y Jessica abría la puerta principal. Ellas habían terminado hace ya dos años y habían quedado como buenas amigas que compartían una relación muy especial que con solo una ex-amante se puede compartir. Jessica era terapeuta y acudir a ella era un lugar seguro para Taeyeon donde poder ir a desahogarse de sus cosas.  —Me alegro que estés en casa. No creerías lo que me ha pasado.— Decía mientras se acercaba a la puerta. —¿Qué pudo haber pasado en el transcurso entre el almuerzo y ahora?—Jessica preguntó mientras entraban en la casa. —Voy a matar a Heechul.— Se sentó en el sofá, doblando su pierna debajo de ella mirando a su ex amante, quien se sentó al lado opuesto. —No creerás lo que hizo.— —Creo que te consiguió a una compañera de apartamento... — Taeyeon bufó. —¿Una compañera de apartamento? Una compañera de apartamento del infierno, tal vez. Ella fuma y toma cervezas en su dormitorio por la noche.— —¿Una fumadora?— Jessica negó con la cabeza. —¿En qué estaba pensando? ¿No le dijiste que necesitabas a alguien que no fumara?— —Por supuesto que se lo dije. Le di una lista muy explícita de las reglas.— Pasó sus dedos por su pelo oscuro y suspiró. —Ella es una stripper.— —¿Una stripper? ¿Quieres decir una chica 'me quito todo y colócame el dinero en la entrepierna', ese tipo de stripper?— —Exactamente — Taeyeon contestó. —¿Y esto es lo que te tiene tan molesta?— —Es que simplemente no va a funcionar.— —¿Y ya estas tan segura de ello con tan solo un día?— —No empieces con tus cosas de psicología conmigo, Sica — le advirtió la escritora. —Sólo me tomó algunos minutos en realidad.— Colocó su mano en la rodilla de Jessica, un gesto ya común entre las ex-amantes. —Nunca dicepor favor y le sacas con trabajos un simple 'gracias'. — —Así que no es para nada 'la Señorita Educada'. ¿Sabe que eres gay?— Taeyeon negó con la cabeza. —Creo que no, a menos que Heechul le dijese.— —¿Y tiene esta compañera del infierno un nombre?— —Tiffany.— —Bien, ve el lado bueno de las cosas. Si Tiffany es una stripper, tal vez te dará una función privada.— Jessica bromeó ganándose un golpe repentino en el muslo. —No empieces. Esto es serio.— —Para mí también lo es — la terapeuta estuvo de acuerdo, rozando con la yema de su dedo ligeramente el antebrazo de Taeyeon. —Sabes que no hay una ley que diga que las ex amantes no puedan dormir juntas de vez en cuando.— —Es verdad — Jessica estuvo de acuerdo. —¿Pero piensas en realidad que es buena idea?— —Oh, pienso que es una espléndida idea — Taeyeon dijo con voz ronca, arrastrándose por el sofá hasta que sus labios estuvieran cerca de la oreja de su ex-amante. —Considéralo como una manera de recordar viejos tiempos.— —Debería de considerar mejor que estás excitada — Jessica contestó. —Pues bien, la falta de sexo no fue nunca un problema en nuestra relación, si mal no recuerdo.— La escritora continúo presionando y mordisqueando el lóbulo de Jessica. Su voz tomó un timbre muy sensual. —¿Qué te parece compartir tu cama conmigo esta noche, hmm?— —Diablos, odio cuando utilizas ese tono de voz — Jessica contestó, contrayendo sus labios. —Si, que más puedo decir — murmuró, bajando sus dedos desabrochando los botones de la blusa de Jessica. Pronto separó la blusa revelando una suave y blanca piel, sus pechos eran demasiado pequeños para perder el tiempo conun sostén. Taeyeon la estiró en el sofá y comenzó a recorrer con sus labios a lo largo de la clavícula expuesta. De pronto sintió como los dedos de Jessica se enredan en su cabello guiándola hacia abajo.—¿Estas algo ansiosa no es  así Sica?— —¡Deja de bromear... oh!— Cualquier otra cosa que la terapeuta hubiera querido decir se esfumó cuando unos labios suaves se cerraron alrededor de su pezón y comenzaron a succionar.Taeyeon gimió sobre el seno con el que estaba jugando y presionó su cadera contra el cuerpo que se retorcía debajo de ella. —Extrañaba esto — murmuró, besando el camino a través del pecho de Jessica para lamer y besar el otro pezón. Sintiendo como tiraba fuertemente de su blusa, se levantó y dejó que la terapeuta vagara un poco con sus manos. —Seguro no vas a dejar que se arrugue ¿verdad?— Taeyeon dejó de desabotonarle la blusa y miró hacia abajo a su ex-amante. — Sabes que no me gustan las arrugas.— Quitándose la blusa, la plegó pulcramente y la colocó en la mesita de café. El sostén fue el siguiente, doblando las copas una dentro de la otra. Jessica se quitó su ropa superior completamente y la lanzó a través del cuarto. —Sabes que odio eso — dijo Taeyeon, mirando con intención la blusa arrugada. —Y yo odio la manera en que tú tienes que doblar todo.— Jessica peinó con sus dedos el cabello negro de Taeyeon. —Soy un poco neurótica con esto, ¿no es así?— Se volvió a recostar dejando que sus labios se rozaran. —¿Cómo pudiste vivir conmigo?— —Bueno, pudiste haber tenido otros defectos peores que ser una compulsiva obsesiva.— —¿Es eso como ser anal retentivo?— La escritora bromeaba mientras presionaba su muslo entre las piernas de Jessica, complacida por el gemido resultante. Plantó besos a lo largo de la mandíbula de la terapeuta hasta quesus labios encontraron una oreja enmarcada por cabello suave castaño. — Pienso que podemos encontrar algo mejor hacer que buscar los defectos de cada una. ¿No cree usted, mi pequeña analista?— Taeyeon flexionó sus músculos para ejercer más presión. —S-si, tienes toda la razón — Jessica estaba de acuerdo, su aliento sonaba con jadeos entrecortados. —No más bromas.— —Creí que te gustaban las bromas.— Taeyeon sonrió maliciosamente antes de bajar sus labios hasta el seno de su ex-amante. —Bromas y más bromas.—   ***   Tiffany gemía y se revolcaba en su cama durante varios minutos hasta que la pesadilla se hizo demasiado intensa y despertó aterrorizada. El corazón le latía aceleradamente, miró alrededor en la oscuridad, momentáneamente confundida por el ambiente desconocido. Los números rojos del reloj despertador la alumbraron, mostrándole que era muy tarde. Maldición, no esta noche no. Silenciosamente suplicó para que el sueño no siguiera eludiéndola. Frustrada, se enderezó y trató de alcanzar sus cigarrillos y encendedor. Segundos más tarde el humo gris formaba remolinos alrededor de su cabeza. Es solo porque es mi primera noche en un lugar nuevo, se dijo a sí misma. El pensamiento no le sirvió de nada a Tiffany para relajarse y se encontró encendiendo la lámpara, permitiendo que la ligera luz pálida alejara las sombras y le ayudara a disipar su miedo. Miró el reloj de nuevo. —Creo que Taeyeon no regresará esta noche. Apagó su cigarrillo en el cenicero, abrió el cajón de su mesita de noche y sacó una pequeña pipa de metal y algo deincienso. Después de asegurar el incienso lo encendió, Tiffany llenó la pipa con marihuana que tenía escondida en una pequeña lata. El deseo de despejar sus sentimientos era demasiado fuerte como para resistirse. Su organismo finalmente se relajó bajo la influencia de la droga, las imágenes de su pesadilla se iban disipando. Tenía la vista ya nublada y con el dorso de su mano se limpió con enojo a través de sus ojos mientras las lágrimascomenzaban a caer. Habían pasado casi dos meses desde la última pesadilla y había tenido la esperanza de que desaparecerían para siempre. Debí haberlo imaginado. Pensó amargamente mientras volvía a llenar el pequeño tubo. Las pesadillas...y los recuerdos que las causaban habían  estado con ella por más de doce años ya y Tiffany temía que nunca la dejaran. La droga le pegó duro después de su tercera calada y cuando por fin llegó el sueño a la stripper, lo hizo y sin las pesadillas.  CONTINUARA....