Capítulo Cuarenta y Cinco (1/1)

No queriendo volver directamente a casa, Tiffany giró por la autopistadirección sur. Con las indicaciones aprendidas en su cabeza, siguió lasseñales hasta llegar al camino plagado de baches que llevaba al parque detrailers donde vivía Michelle.Para su decepción el único coche que había allíaparcado era el que reconoció como el que conducía su madre.Pensó en dar la vuelta y marcharse, pero entonces la puerta de la casa se abrió y Krystalsalió corriendo. Sabiendo que había sido descubierta, Tiffany aparcó elcoche a un lado y apagó el motor, armándose de valor por si veía a la mujerque tanto despreciaba.    ―Tía Tiffany, tía Tiffany,― gritó la niña de nueve años mientras bajaba atrompicones los escalones y corría hacia ella.   ―Hola cariño,― dijo, ahora deseando haber parado por el camino parahaberles comprado a su sobrino y sobrina algún juguete. Después de todoella era su única tía y había un montón de cumpleaños y vacaciones quecompensar.― ¿Cómo te fue en la escuela?.―   ―La Sra.  Martha me riñó.   ―¿Oh si?,― Tiffany cogió en brazos a su sobrina y la puso encima de la mesade picnic.  ― ¿Por qué?.―   ―Porque le pegué a Karla Goldman en el brazo durante el almuerzo.―   ―¿Y por qué hiciste eso?.―   ―Ella me pegó primero,― se defendió la niña.    ―¿Se lo dijiste a la profesora?―    Krystal asintió con la cabeza.―Uh, uh. Nos riñó a las dos y tuvimos que quedarnos allí durante el recreo.―La cabeza de la niña se giró al escuchar el ruido de la puerta abrirse.― Abuela, tía Tiffany está aqui.―     La sonrisa que había permanecido en la carade Tiffany rápidamente desapareció al ver a su madre salir por la puerta.    ―Krystal, ve a cambiarte y ponte tus ropas para jugar si vas a estar poraquí fuera,― dijo Margaret Hwang.   ―¿Tengo que hacerlo?,― se quejó la nina― no me mancharé.―    ―Sabes lo que dijo tu madre a cerca de jugar con la ropa de ir a laescuela,― le recordó la mujer de pelo gris. Krystal hizo una mueca dedecepción, pero se bajó de la mesa y entró en la casa.    Tiffany se puso de pie y se dirigió hacia su coche metiendo la mano por laventanilla abierta para alcanzar los cigarrillos que estaban en su guantera.    ―No tengo nada que decirte,― dijo sintiendo la miradade la vieja mujer sobre ella.Enfadada, encendió el cigarrillo, guardó el encendedor en subolsillo y se inclinó sobre el coche dándole la espalda a la mujer.    ―Tiffany…―   ―No quiero oírlo. Tuviste tu oportunidad hace anos.―Se llevó el cigarrillo a sus labios sorprendida de lo mucho que le temblaban las manos.“Cálmate”,pensó para sí misma sabiendo que Krystal volvería en cualquier momento.    ―Te he echado de menos,― dijo Margaret tristemente.   ―¿Si?,― bufó Tiffany.― Qué divertido,porque yo no te he echado de menos ni un poco.―Saboreando el veneno en su boca,tomó su oportunidad para dejarlo ir.― Lo que yo he echado de menos es algo que no fuistey que nunca seras.―Escuchó un sollozo y entonces la puerta abrirse y cerrarse.― Bien,―  susurró regocijándose en el placerde saber que había herido a la otra mujer.Ahora sola, caminó hacia la mesa de picni y retomó su asiento.    Krystal salió unos minutos después, vestida ahora con unos vaquerosgastados y unos deportivos que no serían blancos nunca más. En su manohabía un papel, la “A” escrita claramente en rojo.    ―Tía Tiffany, ¿Quieres saber la nota que he tenido en mi exámen?.―    ―Déjame ver, muy bien,― dijo, intentando esconder en su tono de voz elenfado que todavía le quedaba.― ¿A qué hora viene mami a casa?.―    ―Mami vuelve a casa a las seis,― dijo Krystalsubiéndose al reposabrazos.―¿Vas a quedarte a cenar?.―    ―No lo creo,― dijo Tiffany.― Tengo que volver a casa pronto. Taeyeon sepreguntará dónde estoy.―    ―Puedes llamarla,― sugirió Jessica.― La abuela te dejará usar el teléfono.―   ―Tal vez otro dia,― dijo.― ¿Dónde está Minho?.―    ―En su clase de natación. ¿Puedo ir a tu casa algún dia?,― Krystal leofreció a su tía su mejor mueca de “por favor”, pero todo lo que Tiffanypudo ver fueron las sombras de su hermana una generación anterior. El cabellode la niña era del mismo tono de rubio y su nariz era, sin lugar a dudas, unregalo de los genes de Michelle.   ―Claro,― dijo Tiffany sabiendo que ella sería una de esas tías que se loconsentiría todo a su sobrino y sobrina.― Puede que hasta encontremos una película para ver.―    ―Oh,― dijo Krystal excitada.― Quiero ver Dragones y Mazmorras.―    ―¿Esa no es una de sangre y esas cosas?,― preguntó Tiffany arrugando sunariz al recordar los trailers pasados por la television.― Además, creo queesa película está clasificada para adultos.―    ―Yo he visto películas para adultos antes,― dijo Krystal.    ―¿Qué tal si le preguntamos a tu madre?,― sonrió Tiffany por la cara quepuso su sobrina al saber exactamente cuál seríala reacción de Michelle ante tal sugerencia.― Uh, uh, eso pensaba. Intentabas meter en un lío a tu tíaTiffany, ¿no es así?.―Krystal sonrió mientras Tiffany se le acercaba ycomenzaba a hacerle cosquillas.― Lo sabía, eres como tu madre cuando tenía tu edad.―    La pareja estaba todavía charlando cuando el coche de Michelle llegó y aparcódetrás de la chatarra de Tiffany. La puerta del copiloto se abrió y un metrocon veinte de energía salió chillando.―!Tía Tiffany!.―    ―Hola Minho,― dijo girándose con los brazos abiertos para coger al vueloal niño que se lanzaba hasta ella dando un salto.― ¿Te has divertido nadando?.―   ―Si,― dijo con una sonrisa.― El señor Sherman hasta me dejó tirarme porel trampolín una vez.―    Michelle se acercó a ellos cargando una brillante mochila azul.―Minho, dale a la abuela tu bañador y la toalla y así te las podrá lavar parael miercoles,― dijo.    ―Si mami.―   Tiffany se levantó y aceptó el abrazo de su hermana.―Hola.―    ―Qué bueno verte otra vez,― dijo Michelle.― Entra y quédate a cenar. ¿Hastraído a Taeyeon?.―    ―Taeyeon está en casa,― dijo.― Estaba conduciendo y pensé en parar unosminutos. No puedo quedarme.―    ―Bueno, de todos modos me alegro de verte,― dijo su hermana apartándosepero dejando una mano sobre el hombro de Tiffany.― Por lo menos ven adentro unos minutos.―   ―No puedo,― dijo dando un paso hacia su coche.― Ya sabes por qué.―    Michelle inclinó su cabeza hacia la casa, luego hacia su hija.―Krys, ve adentro y ayuda a la abuela con la cena, por favor.―    ―Si mami. ¿Puedo volver aquí afuera cuando termine?.―    ―¿Has hecho tus deberes?,― preguntó Michelle.   ―Casi todos.―    ―Entonces ya sabes lo que harás después de la cena ¿no es así?.―    Tiffany tuvo que sonreír por la cara de fastidio de su sobrina.   ―Volveré pronto a visitaros,― prometióagachándose para abrazar a la niña que venía corriendo hacia ella.   ―Adios tía Tiffany.―   ―Adios cariño.―    Las hermanas permanecieron quietas hasta que la puerta se hubo cerrado,cada una encendiendo su cigarrillo.Michelle habló primero.―Desearía que intentaras estar a solas con ella.―    ―De ningún modo,― dijo Tiffany.― Si quieres pretender que nada sucedió yque era la madre del año, adelante, hazlo.―    ―Mira, sé que la culpas por parte de lo que nos sucedió, pero Tiff, eso fuehace años.―    ―Oh, ¿Y eso hace que todo esté bien?,― Tiffany caminó hacia su coche y seapoyó sobre él, forzando a Michelle a seguirla o que hablara lo bastante altocomo para que la oyeran a través de la ventana abierta de la cocina.― Ellaera lo único que había entre él y nosotras y no hizo nada, ni una maldita cosapara ayudarnos.―    ―Está bien, pero fue él, no ella. Si quieres odiar a alguien ódialo a el,―dijo Michelle enfadada.― Él es a quién yo odio.―    ―Lo odio demasiado, pero no puedes pretender que ella es inocente de todoaquello,― dijo Tiffany alzando la voz para acallar la de Michelle.― Ella es tanculpable y no puedo imaginarme por qué tú no lo puedes ver.― Sacándose lasllaves del bolsillo, Tiffany caminó por delante del coche hacia la puerta delconductor.― Me gustaría verte a ti y a los ninos,― dijo― pero no voy ahacerlo con ella alrededor.―    ―Esta es su casa tambien,― dijo Michelle.― No voy a pedirle que desaparezcacuando tu quieras venir por aquí.―    Sujetando la puerta abierta, Tiffany alzó los hombros.―Bien, entonces ven a mi casa, porque nada va a hacer que haga las pacescon ella.― Puso el coche en marcha y comenzó a ir hacia atrás al segundo deque Michelle se apartara.     Tiffany no se preocupó de la velocidad mientras recorría las calles caminohacia la autopista. Una vez estuvo en carretera abierta, se movió hacia laizquierda y mantuvo el coche a la velocidad indicada.En la intersección de la salida, Tiffany se detuvo por completo, había llegado la hora de tomar sudecisión. A la derechaestaban los bares que le prometían olvido, el escape asu enfado y al dolor que se arremolinaba en su interior. A la izquierda laimagen del complejo urbanístico y Taeyeon.  Tomando su decisión, Tiffany giró y paró en la gasolinera.   ***  Taeyeon estaba esperando impaciente en el salóncuando oyó llegar el coche de Tiffany.    ―Ya era hora,― dijo mientras se dirigía hacia la puerta abriéndola justocuando Tiffany salía del coche.― ¿Dónde estabas?. Llamé hace rato aDonghae y me dijo que te habías tomado la tarde libre.―    ―Fui a ver a Jessica y luego a casa de Michelle,― dijo Tiffany encontrándose aTaeyeon a mitad de camino.― Y no estoy segura si debIi haberlo hecho.―   ―¿Qué ocurrió?.―    Tiffany sonrió y se apoyó contra ella.―Ambas son una larga historia.―    ―De acuerdo, vayamos dentro y podrás contármelo todo,―dijo Taeyeonponiendo su brazo alrededor de la cintura de Tiffany.― Lo siento si parecí algo agitada. No es propio de ti dejar el trabajo en mitad del día.―    ―No podía concentrarme en el trabajo,― dijo Tiffany mientras entraban encasa.― Pensé que si hablaba con Jessica podría darle algo de sentido perosolo sirvió para agravar el problema.―    ―Espera un momento. Estoy algo confusa.¿Cómo es que hablando con Jessicaagravaría el problema que tienes con Michelle?.―    ―No es eso,― dijo Tiffany dejando sus llaves en la mesita auxiliar.― Pero como es habitual en Doc, me dio un montón de cosas en las que pensar.―Agitó su cabeza.― No sé cómo explicarlo.―    ―¿Qué tal si vamos al sofá y te abrazo mientras tú intentas encontrar laforma de hacerlo?,―sugirió Taeyeon posando las manos en sus hombros ydirigiéndola hacia donde quería.    ―¿Por qué todo en mi vida siempre termina yéndose a la mierda?,― dijoTiffany mientras se sentaba en el sofa.― Es como si tuviera gafada o algo así.―    Sabiendo que Tiffany lo explicaría a su manera, Taeyeon se sentó y comenzó aacariciarle la espalda, esperando pacientemente durante un largo momentoantes de que la joven volviera a hablar.    ―Fui a ver a Michelle y volvimos a tocar el tema de la vieja,―dijo Tiffany.― Otra vez. No sé ni si quiera por qué se molesta en intentarlo. No va a cambiar la forma en la que siento. Le dije que desde ahora si quería vermetendría que venir con los niños hasta aquí en lugar de que yo fuera allá.―    ―¿Estuvo de acuerdo contigo?,― preguntó Taeyeon.   Tiffany levantó sus hombros.―No lo sé.Para entonces estaba tan cabreadaque me metí en el coche  y me largue.― Sacudió su cabeza.― Supongo que Doc tenía razón cuando me dijoque estaba enfadada con Michelle porque defiende a la vieja.―Metió la mano en su bolsillo buscando el paquete medio vacío de cigarrillos.― Necesito fumar.― dijo.― ¿Podemos ir afuera?.―   ―Claro,―dijo Taeyeon levantándose y buscando la mano de Tiffany.Juntas caminaron a través de la cocina hasta la terraza. Se sentaron en las sillas,Taeyeon sin decir nada, mientras Tiffany encendía su cigarrilloy le daba varias caladas.   ―Le conté a Jessica lo nuestro,―  dijo Tiffanyrompiendo el silencio.Miró abajo hacia sus manos.― No está contenta sobre eso.―    ―¿Por qué se lo contaste?,― preguntó Taeyeon.    ―El modo en que reaccionó cuando supo que éramos amantes…―Tiffany tomó una larga calada.― Tal vez deberías hablar con ella.―    Acercando un poco más la silla, Taeyeon pasó su brazo alrededor de ellay presionó sus labios contra la frente de Tiffany.―¿Estaba enfadada?.―    ―No enfadada,― dijo Tiffany,― creo que más bien dolida.―   ―Oh,― dijo Taeyeon,acariciando la espalda de su amantey pensando en cómo solucionar el problema. Mientras que su ruptura con Jessica había sidoextremadamente dolorosa para las dos,pensaba que todo formaba parte del pasado.  ― Hablaré con ella si quieres que lo haga,―dijo trazando con su dedo el contorno de la oreja de Tiffany.― Pero quiero que sepas algo.―Moviendo la cara de Tiffany hacia la de ella,Taeyeon ladeó su cabeza y juntó sus labios.― Lo que Jessica y yo tuvimos está en el pasado.Somos muy amigasy ojalá lo sigamos siendo, pero nunca podríamos volver a ser amantes.Túeres a la única que quiero, la única a la que amo. ―Todavía vió la sombra de la duda en sus ojos.― ¿Qué?.―    ―¿Y si Jessica quiere que vuelvas?,―preguntó Tiffany en voz baja, dejandoal descubierto sus inseguridades.― Tienes que admitir que ella es mejor.―   ―No,― dijo Taeyeon rápidamente,presionando sus dedos contra los labios de Tiffany.― No hagas eso. No quiero volver con Jessica.Te quiero a ti.Si no crees en nada más, al menos cree esto. No importa lo que Jessica diga o haga,no va a cambiar lo que siento por ti.    ***  Minutos después de que Tiffany se marchara a trabajar,Taeyeon se montó en su Jeep y condujo atravesando la ciudad. Como había esperado, la Cosa naranja estaba todavía aparcada cuando entró al complejo de apartamentos de Jessica. Era un encuentro que Taeyeon no quería tener,pero por el bien de Tiffany, sabía que debía hacerlo. Deseando lo mejor, caminó hasta la puerta de Jessica y llamó. Segundos después, la puerta se abrió mostrando a Jessicatodavía con su camiseta y pantalones de dormir.   ―Buenos dias,― dijo Jessica dando un paso atráspara dejar pasar a Taeyeon.― ¿Qué haces aquí?.―    ―Tenemos que hablar,― dijo Taeyeon.   ―¿Sobre?,― dijo Jessica sin entusiasmo a la vez que señalaba el sofá.    ―Ya sabes sobre que,― dijo Taeyeon.― Tiffany y yo.Comprendo que noestuvieras especialmente contenta cuando te enteraste.―     ―Como me sienta a cerca de eso es irrelevante,― dijo Jessica,cruzando sus brazos y apoyándose sobre el marco que separaba el salón de la cocina.     ―No cuando afecta a Tiffany,― dijo Taeyeon inclinándose hacia delante yapoyando los antebrazos sobre sus rodillas.― Cree que todavía tienes sentimientos hacia mí.―    Jessica pasó sus dedos por su pelo castaño corto y se giró.―Tu no quieres llegar ahí, Taeyeon,― le advirtió.    ―¿Por que?,― preguntó Taeyeon,aunque sospechaba lo que irritaba tanto a Jessica.    ―Oh, no juegues a eso conmigo,― dijo Jessica peinándose el pelo con losdedos.― ¿Cómo pudiste?.―   Tres años de vivir y amar a la mujer que ahora estaba de pie delante de ellaenseñó a Taeyeon muy bien que, en éste momento en particular,ella y Jessicaiban a tener una discusión.    ―Haces que suene como si hubiera desvirgado a una ven doncella,―dijocruzando sus brazos sobre su pecho y reclinándose hacia atras.― Fue con consentimiento mutuo.―     ―¿Y tú no hiciste nada para provocarlacomo a aquella puta de Colorado, verdad?,―dijo Jessica estallando mientras cruzaba el salón hasta lachimenea donde había una foto de ella y Taeyeon.― Justo otro trofeo en tu colección, ¿verdad?.―    ―Tiffany significa mucho más para mí y tu lo sabes,―dijo Taeyeon defendiendose.― La amo.―   ―Una vez también me dijiste a mí que me amabas,―dijo Jessica todavía de cara a la foto e intentando evitar mirar a su ex amante.― ¿Cuánto tiempo pasará antes de que vuelvasa acostarte con otra de tus zorras fans?.―    ―No lo hare,― dijo Taeyeon alzándose sobre sus pies.    ―Como si una promesa de fidelidad viniendo de ti significara algo,―se burló Jessica.― ¿O es esa una promesa que sólo me hiciste a mí?.―     ―¿De qué va esto, Sica?.¿Del hecho de que Tiffany y yo somos amantes y deque tú y yo no lo somos?,―preguntó Taeyeon.― Intenté que volviéramosdurante casi cuatro años y tú me rechazaste todas las veces.Lo único que podía esperar era un polvo ocasional.―    ―¿Cómo podría confiar en ti otra vez?,―preguntó Jessica.― ¿Crees que fue fácil para mí darle la espalda a tres años de mi vida?.―    ―Pareció bastante fácil por lo que estuve viendo,― dijo Taeyeon, intentandocon todas sus fuerzas mantener su tono de voz tranquiloante el aumento de tensión. Se plantó detrás de Jessica poniendo sus manos sobre los hombrosde la terapeuta.― Sé que fue culpa mía,pero me dolió enormemente cuando me dejaste,― admitió.     ―Sí, bueno, también me dolió a mí enormemente cuando volví a casa yencontré ese mensaje en el contestador,― dijo Jessica sacudiéndose deencima las manos y dirigiéndose al sofá.     ―Lo se,― dijo Taeyeon despacio.Siguiendo los pasos de Jessica, se sentó en unasilla cerca de ella.― Sica, ésta no es la primera vez que estoy con alguiendesde que rompimos. ¿Por qué ahora?.―    ―No te tomabas en serio a las otras mujeres,―dijo Sican.― Solías salir unas cuantas veces con ellas, contarme todos sus defectos y por qué nopodías mantener ningún tipo de relación con ellas antes de ir hacia lapróxima conquista.―    ―Y ahora no me muevo a ningún sitio,― terminó por ella.    ―Recuerdo cuando solías llamarme prácticamente gritando como una locapor tu compañera de piso,― dijo Jessica.― Creí que iban a tener un grave“accidente” con la cortina de baño.―     ―Lo recuerdo,― dijo inclinándose hacia delante de modo que sus codos seapoyaran en las rodillas.― Recuerdo que llegué a amenazar a Heechul con unmartillo por habérmela enviado.―    ―¿Entonces por que?.― Jessica bajó su mirada a la alfombra.― ¿Por qué ellapor encima de las otras?.―    ―Yo misma me he hecho la misma pregunta,― admitió Taeyeon― y heintentado relacionarlo con un montón de cosas, desde la soledad hasta algúntipo de complejo de protección fuera de lugar.― Eligió cuidadosamente suspróximas palabras, sabiendo que podía dañar a Jessica con ellas y queriendominimizar eso lo más posible.― Pero la simple verdad es que la amo. Yo noplaneé que ocurriera, pero pasó y no puedo cambiar la forma en que mesiento.―     ―No planeaste dormir con aquella chica de Colorado, pero lo hiciste,―señaló Jessica enfadada, sus ojos brillantes.― ¿Sabe algo Tiffany sobre tus deslices o te has guardado ese tipo de información para ti?.―      Taeyeon saltó ante el tono acusador.―Se lo conte,-―dijo firmemente.― Y no es lo mismo. No sentía nada porGyuri. Amo a Tiffany.―    Jessica bufó suavemente y miró hacia otro lado.―Ahí vas otra vez, Taeyeon. ¿No entiendes que hay mucho más en una relaciónque amor?.―    ―Lo se,― contestó Taeyeon a la defensiva.― Pero creo que es un importante factor ¿no es así?.―     Jessica se giró hacia ella.―¿Y qué hay de la confianza?.―    ―Nunca me perdonarás por eso, ¿verdad?,―dijo Taeyeon reclinándose sobre  la silla.― Sica si pudiera volver en el tiempo y cambiar lo que pasó, lo haría.―    ―¿Y si hubieras vuelto a casa antes que yo, habrías eliminado el mensaje?.―Jessica se pasó los dedos por su pelo castano.― ¿No lo entiendes?.Después de lo que sucedió,la confianza entre nosotras desapareció,y sin confianza no podía haber relación. Siempre me preguntaré si me habrías contado laverdad o habrías intentado ocultarme otra aventura.No podía vivir con eso.―    ―Sica, nunca quise hacerte daño.―    ―Sí, pero lo hiciste,― dijo Jessica despacio.    Taeyeon asintió con la cabeza y se movió hasta el sofá poniendo su brazoalrededor de los hombros de Jessica.    ―Lo hice,― admitio.― Y no hay nada que pueda hacer para cambiarlo.Soy muy afortunada porque decidieras que siguiéramos siendo amigas. Estoy segura de que muchas exs no lo harian.―     Sintió a Jessica apoyarse contra ella.― Eres muy importante para mí, nunca lo dudes.Eso va por las dos,― dijo Jessica.― No quiero perderte en la vida.―    ―Y no vas a hacerlo,― dijo Taeyeon.― El estar con Tiffany no va a cambiar eso. Todavía eres mi mejor amiga.― El reloj de Jessica sonó alertándola de la hora.― Será mejor que te deje para que te prepares para ir a trabajar.―    ―No me había dado cuenta de que era tan tarde,―dijo Jessica mirando su reloj.― Mi primera cita viene a las nueve.―    ―¿Estamos bien?,― preguntó Taeyeon.    Jessica asintió.―Sí, estamos bien,― dijo.― Solo hay algunas cosas que debo aclararme a mí misma, eso es todo.―     ―¿Vendrás mañana a cenar?,― ofreció Taeyeon.― Llamaré a los chicosy podemos hacer algo así como una cena-fiesta.―    ―Suena bien,― dijo Jessica.― Ahora levántate y sal  de aqui.  Tengo que darme una ducha.―     Taeyeon la atrajo en un rápido abrazo.―Te veré entonces,― dijo.    ―Sé buena.― susurró Jessica antes de apartarse.     ―Lo sere,―prometió Taeyeon,sabiendo que se refería a Tiffany.― Te veré mañana.―    CONTINUARA......✍(◔◡◔)