Capítulo Veintitrés (1/1)
Taeyeon miraba incrédula la pantalla. ¿Tres meses? La respuesta del publicistahabía sido rápida. Al perder su fecha tope, la fecha de impresión para ellibro fue puesta para dentro de tres meses, colocándolo más adelante de lasferias de otoño y arruinando cualquier posibilidad de adquirir buenas ventasde esos días festivos. El cambio de fecha implicaba muchas cosas pero lomás importante era el efecto que tendría en sus ingresos. Sus obras previasle proveían lo suficiente para pagar las cuentas mensuales pero la renta y losgastos diarios eran cosa aparte. El teléfono timbró pero ella no hizo el esfuerzo por descolgarlo. Probablemente es otro vendedor al teléfono.Suspirando, cerró el correo electrónico y cargó su navegador de Internet.El teléfono continúo sonando hasta que la máquina contestadora respondió.¿Lo ves? Ningún mensaje. Sabía que no era importante. Segundos más tardeel teléfono sonó de nuevo. Decidiendo que tal vez no sería un vendedor,caminó hacia la mesita de noche y descolgó el teléfono —¿Hola?——Habla la operadora. ¿Acepta usted una llamada a cobro revertido deTiffany Hwang?— —Sí— —Gracias. Adelante— Hubo un chasquido audible seguido por una suaveestática. —¿Tiffany?— —¿Taeyeon, eres tú?— —Sí, soy yo. Habla más fuerte , Tiffany. Apenas te puedo escuchar— —¿Me puedes escuchar ahora?— —Sí— —¿Estás ocupada?— —¿Tiffany, te pasa algo? —Bueno.... ¿puedes venir por mi y llevarme a casa?— —Traerte a casa… sí, por supuesto que puedo. ¿Se descompuso de nuevo tucoche?— —No. Es sólo que no puedo conducir— El sonido de un camión que pasabadistorsiono las últimas palabras. —¿Qué? ¿Por qué no puedes conducir? ¿Sufriste algún accidente?—Mientras hablaba, Taeyeon tomo sus zapatos y comenzó a ponérselos—¿Dóndeestas?— —Estoy sobre la calle Essex cerca del aeropuerto— —¿Tu coche esta en condiciones de manejarse?— —Sí pero creo que no puedo conducirlo, Taeyeon— Una risa nerviosa seescuchó a través de la mala conexión—¿Puedes venir a recogerme?— —Sí Tiffany, iré a recogerte. Dime de nuevo donde estas ¿Pasando elaeropuerto?— —En la cabina telefónica de la esquina— —Bien. Escúchame. Regresa a tu coche y cierra todas las puertas. Estaré allítan rápido como pueda— —¿Taeyeon?— —¿Qué?— —¿Vas a venir a recogerme? ¿De verdad?— Taeyeon escuchó un golpe secoseguido por un grito agudo de Tiffany—Ay. Me golpeé la cabeza contra elteléfono— Ella está realmente borracha. La calle Essex no es una buena zona de laciudad por muchas razones—¿Tiffany? ¿Tiffany sigues allí?— —Yeah, estoy aquí— —¿Me escuchaste? Quiero que vayas al coche y me esperes allí y cierratodas las puestas con seguro hasta que yo llegue, ¿Ok?— —Ok, ¿Taeyeon?— —¿Qué?— —Realmente no puedo conducir— Oh genial, ahora esta divagando—No, no puedes, Tiffany. Entra al coche yquédate allí— —¿Estás enojada conmigo?— —No. Me alegro de que me hayas llamado en lugar de intentar manejar hastala casa en ese estado. ¿Has estado bebiendo?— —Sólo me tomé una cerveza— —Así que estas drogada, ¿correcto?— —Oh yeah. Bastante drogada— Tiffany río nerviosamente—Aterrada, dehecho— —Uh huh. Quédate allí. Estoy en camino— —¿Taeyeon?— —¿Qué?— La escritora trató de mantener su irritación creciente fuera deltono de su voz. —¿Estás segura de que no estás enojada conmigo?— Taeyeon suspiró—No, no estoy enojada contigo— —Ok. No quiero que estés enojada conmigo— —No estoy enojada contigo. Ahora cuelga el teléfono para que ya pueda irpor ti— —¿Estás segura?— —Sí, estoy segura— —Bueno, porque no quiero que estés enojada conmigo— —¡Tiffany! ¡Por ultima vez, no estoy enojada contigo así que cuelga elteléfono!— Taeyeon presionó el botón de colgar. Está drogada. Está drogadafuera de sí en medio de la nada. Presionando el botón, escuchó el tono demarcar y presionó unos ya conocidos dígitos. —¿Hola?— —¿Sica? Es Taeyeon. ¿Me puede acompañar a recoger a Tiffany y su coche? Teexplico en el camino— *** Para cuando Taeyeon estacionó el Jeep, Jessica había sido informada de lo quehabía pasado. Como esperaba el Omni gris estaba parado cerca de la casetatelefónica—Allí está— Taeyeon estacionó su vehículo—¿Vas a manejar su carroo el mío de regreso?— —Conduciré el de ella— Jessica dijo. Veamos con quien prefiere irse ella—Caminaron hacia el coche de Tiffany y se pararon junto a la puerta delconductor. Taeyeon extendió la mano y golpeó ligeramente la ventanilla—¿Tiffany? Tiffany, despierta. Ya estamos aquí— —¿Hmm?— —Despierta. Soy Taeyeon. Jessica está conmigo. Hemos venido para llevarte acasa— Trató de abrir la puerta—¿Tiffany? Oye— Golpeó el vidrio con susnudillos—Quítale el seguro a la puerta. —Hola Taeyeon— la drogada mujer habló entre dientes. —Quita el seguro de la puerta— Tan pronto como escuchó el chasquido,Taeyeon cogió la manija. La puerta se abrió y gracias a los reflejos rápidos deJessica evitó que Tiffany cayera hacia el suelo. —Tranquila— Una vez que sostuvieron a la semi-inconciente mujer laregresaron al asiento, la terapeuta tomo el control—¿Tiffany? Tiffany, mírame— —¿Hmm?— —¿Cuanto has bebido esta noche?— Tiffany con orgullo levantó ondeando undedo—¿Una qué? ¿Una cerveza?— —Yeah, sólo una— la rubia masculló, su cabeza rodando con indiferencia deun lado para otro—Estoy drogada— —Sí, ya veo— Jessica miro a Taeyeon—¿Alguna sugerencias de como lo haremospara pasarla al asiento del pasajero?— —No tengo idea— Taeyeon contestó. —Yo diría que la cogieramos hacia el asiento pero la palanca de cambios estade por medio. —Este coche realmente no tiene nada de espacio— —No mucho— Jessica golpeó ligeramente la mejilla de Tiffany—Tiffany…Tiffany despierta. Tenemos que moverte— —¿Mm? Estoy despierta. ¿Qu.. ?— —Uh huh, vamos a moverte, compañerita— Taeyeon miró a Jessica—Creo quenuestra mejor opción es cogerla por encima de la palanca de cambios. Si lasacamos fuera y cae al suelo no habrá manera de que podamos moverla— —Estoy de acuerdo. La sujetaré mientras tú das la vuelta y te vas del ladodel asiento del pasajero— Jessica dijo. —Dame las llaves. Estoy segura que ese lado también está cerrado— Taeyeondio la vuelta y abrió la puerta del pasajero—¿Qué es esto?— Preguntó,sosteniendo un cuaderno de apuntes. —Ponlo en el asiento trasero—— Jessica contestó, no revelando que habíavisto a Tiffany ese día. Les tomo hacer algunas maniobras para lograr colocar a la drogada mujer enel asiento del pasajero. Tiffany forcejeó y se retorció, riendonerviosamente y hablando incoherentemente entre dientes. —Estate quieta— Taeyeon reprendió—No te puedo colocar el cinturón deseguridad— —Hola Taaaaaaeeeeyeeeeeooooon— —Hola Tiffany. Quédate quieta y déjame ponerte el cinturón de seguridad, ¿Ok?— —Ok— La rubia cerró sus ojos y comenzó a girar su cabeza para un lado—Estoy realmente drogada, ¿sabes?— —Lo se, créeme— Taeyeon sonrió cuando sintió el chasquido del cinturón deseguridad—Listo. Sica, ¿Puedes conducir tú?— —Seguro. Nos vemos en tu casa— —No-o-o— Tiffany lloriqueó, moviéndose nerviosamente en su asiento—¿Porqué no me puedes llevar tú?— Taeyeon sonrió a la cara irritable ante ella—Porque tengo que llevar mi coche,por eso— Poniéndose de pie, cerró la puerta del pasajero y rodeó el coche.Dando las llaves a Jessica, Taeyeon se inclinó para mirar a través del vidrio aTiffany—Esta realmente fuera de sí— —Ya la escuchaste. Está muy drogada con la mente totalmente perdida.Dudo que sepa siquiera quien es ella realmente— —¿Por qué se hace esto así misma?— Taeyeon se enderezó y negó con lacabeza—Simplemente no lo comprendo— —¿Alguna vez le has preguntado?— —¿Qué?— Jessica tomó la mano de Taeyeon y giró su palma—Ella te pidió que la llevaras acasa— Colocando las llaves en la mano abierta, se giró y caminó hacia el Jeep—Me parece que es una oportunidad perfecta para que se lo preguntes— —No te pases ningún alto con mi coche— Taeyeon gritó, recibiendo un gestodel brazo de Jessica. Sé que lo harás, silenciosamente se quejó. Cerrando susdedos alrededor de las llaves, tomó la manija de la puerta—Muy bienTiffany, te llevare a casa— —Hola Taeyeon— —Hola— Taeyeon cerró la puerta y buscó a tientas el encendido. —Estás enojada conmigo, ¿verdad?— —Ya te dije que no— Encontrando el encendido, Taeyeon metió la llave y echó aandar el motor—¿Crees que vendría por ti si estuviera enojada contigo?— —No lo sé— Tiffany se encogió de hombros—No estaba segura de quevendrías— —Por supuesto que vendría— Taeyeon contestó, siguiendo a Jessica fuera delparque y tomando la avenida principal—Nunca te dejaría aquí sola, noimporta en que condiciones estés— Bajó la velocidad para hacer alto en elsemáforo—¿Y dime que estabas haciendo por estos rumbos?— —Estaba visitando a alguien que conozco— —¿Ese alguien fue con quién te drogaste?— —Yeah, no sabía que estuviera tan fuerte— Tiffany apoyó su cabeza contrala ventanilla—No pensé que no podría conducir de regreso a casa— Taeyeon la recorrió con la mirada antes de devolver su atención al tráfico—Sinlugar a dudas, no podrías mover ni siquiera una rueda— Taeyeon condujo variascuadras antes de que una suave voz hablara. —Por eso es que te llamé— Flexionando sus dedos en el volante, Taeyeon mantuvo sus ojos mirando alfrente—Pues bien…me alegro de que lo hayas hecho— —Nunca había hecho eso antes— —¿Hacer qué?— —Llamar a alguien para que me recogiera— Tiffany se restregó los ojos consus nudillos—Wow esas luces sí que son brillantes— —Estoy sorprendida de que puedas ver cualquier cosa a través de esas dosrayas— —Mis ojos están bien abiertos— la drogada mujer protestó—Puedo ver todo — —Uh huh— Taeyeon dijo dudosamente—¿Y estuviste con tus amigos todo el díadrogándote?— —Fui después del trabajo— —¿Del trabajo?— —¡Oooh!— La cara de Tiffany se iluminó y se retorció en su asiento—Conseguí un trabajo hoy— dijo emocionada. —¿En serio? ¿Dónde?— —Trabajando para Donghae. Tire escombro toda la tarde— —¿En realidad estas trabajando para Donghae?— Taeyeon miró a su compañera—Felicitaciones— —Es sólo hasta que mi labio sane— —Podrías trabajar por mucho más tiempo si quieres. Creo que Donghae dijoél que habría suficiente trabajo por varios meses más— —¿Y luego qué?— Tiffany levantó su mano pero luego la dejo caer sobre suregazo—Ah no tiene importancia— La luz de los postes de alumbrado traspasaba a través del parabrisas,permitiéndole a Taeyeon vislumbrar el rostro de su compañera—¿Qué no tieneimportancia?— —Todo— Tiffany sacudió de nuevo su mano—Una vez que el lugar este limpioél no me necesitará más y yo estaré de regreso en el club— Ella se encogióde hombros—Probablemente al lugar donde pertenezco— —Crees que no hay otra cosa mejor para ti que quitarte la ropa, ¿verdad?—Pero si tú obtienes experiencia tal vez Donghae podría ayudarte a encontraralguna otra cosa que hacer— Taeyeon conservó su atención dividida entre lacarretera delante de ella y Tiffany—Y dime, ¿qué estuviste haciendodespués del trabajo aparte de drogarte?— —¿Hmm?— Los ojos de Tiffany se cerraron, sus labios se tornaron en unasonrisa perezosa—Oh, visitando a alguien— —¿Alguien con quién trabajas? La rubia bufó—Difícilmente. Sulli es sólo alguien que conocí en fiestas yesas cosas— Sus manos buscaron a tientas sus cigarrillos por los bolsillos dela blusa—Su marido es un verdadero imbécil— —¿Él estaba allí?— —Sólo por un rato, después se comportó como un imbécil se enojó y se largó —El encendedor se zafó de sus dedos sobre su regazo. —¿Estás segura de que puedes sostener el cigarrillo? No quiero que lo dejescaer sobre ti o en cualquier otro lado. Tal vez no deberías fumar— —Es mi coche— Tiffany prendió el cigarrillo y guardó el encendedor en subolsillo. —Al menos abre la ventana. No quiero inhalar tu humo— Tiffany se sintiócuestionada pero en unos segundos el humo estaba siendo lanzado hacia elaire nocturno—Y bien— Taeyeon continuó, —¿Así que él se enojó y se fue?— —Yeah, es un imbécil— —Ya mencionaste eso antes— —Ella es una idiota— No mencionaste eso antes—¿Y por qué ella es una idiota?— —Ella es. Ella es igual que mi madre— Tiffany dio una gran inhalación a sucigarrillo—No defiende a sus hijos, deja que él la trate como una mierda. Esuna estúpida— Tiffany dio un golpecito tirando la ceniza fuera de laventanilla—Aw, ¿sabes? Ella le tiene tanto miedo a él que deja que la tratecomo a un perro. Él bebe y lo jode todo y cuando regresa a casa ella no haceninguna maldita cosa al respecto— El coche siguió al Jeep por la carreterade circunvalación, dejando las luces de la ciudad y entrando a la oscuridadde la carretera. Tiffany exhaló otra corriente de humo gris—Simplementesiempre cede ante él— dijo quedamente—Siempre permitiéndole hacercualquier maldita cosa que le de la gana. No le importa que le pegue a sushijos, no le importa que se gaste el dinero de toda la semana, simplementeno le importa un coño— La mitad del cigarrillo salió volando por la ventanilla—Nunca le ha importado— Tiffany susurró, mirando fijamente a través delvidrio a la oscuridad. Taeyeon rápidamente se dio cuenta que Tiffany ya no hablaba de sus amigossino de sus padres. Abrió su boca para hablar pero se encontró dudosa dequé decir. Finalmente dijo lo único que se le vino a la mente—Desearía que lehubiera importado— Hubo un largo silencio antes de que Tiffany hablase—Yo también desearíaque le hubiera importado— Sin pensarlo, Taeyeon tocó el hombro de su compañera y comenzó a frotarlo—Lo sé— —Ella solía tomar mucho, sabes— Tiffany continúo mirando por la ventanilla—Se enfurecía sin razón. Todo el tiempo— Sintiendo el encogimiento dehombros, Taeyeon quitó su mano, colocándola sobre la palanca de cambiosentre los asientos—Él la hacía enojar por las mañanas antes de irse altrabajo y ella se desquitaba con nosotras cuando llegábamos de la escuela—Tiffany sacudió su cabeza—Pero nosotras no hacíamos nada malo— Ella dejócaer su cabeza hacia atrás en contra del cabecero—¿Alguna vez fuistecastigada por algo que no hiciste?— —Pocas veces— Taeyeon admitió. —Esto apesta— Inclinándose hacia adelante, Tiffany tocó nerviosamente laapertura de la guantera. —¿qué estas buscando?— —Solo quiero un toque— Abierta la guantera, sacó un tubo de película y unapequeña pipa de metal. —Uh, no, no mientras este yo en el coche. Y creo que ya has tenidodemasiado. Apenas puedes mantener los ojos abiertos— La actividaddelante de ella desvió su atención. Jessica aparentemente parecía molestacon el coche de delante de ella y comenzó a acelerar el Jeep mucho másrápido que Taeyeon—¿Sica, qué estas haciendo?— Ella dijo, pisando más elacelerador. Un áspero olor invadió el coche—¡Tiffany!— La pipa de metal llena de marihuana fue arrojada de nuevo a la guantera—Dije que solo quería un toque— la rubia dijo juguetonamente. —Es suficiente— Usando su mano izquierda para bajar la ventanilla, Taeyeongiró a su derecha, bajando la velocidad del Omni y parándose a la orilla de lacarretera. —¿Pero que dem....?— Taeyeon la ignoró y apagó el coche. Llevó su mano hacia la guantera y la cerró—Dije que no mientras estés conmigo en el coche— Taeyeon amonestó—¿Sabesen el problema en que me metería si la policía nos detiene y huele eso?—Forzando la llave en el encendido, Taeyeon continuó con su sermoneada—Siquieres arruinar tu vida con drogas, esa es tu elección. No puedo controlarlo que haces pero no es justo que me involucres a mí. Ya es losuficientemente malo que traigas eso a la casa—Encendiendo el motor,hecho una mirada al espejo retrovisor antes de dar reversa y volver a lacarretera—Maldición, Tiffany, ¿no puedes detenerte aunque sea un poco ypensar?— No recibiendo respuesta, pensó que quizá la drogada mujer sehabía quedado dormida. Mejor. No quiero pelearme con ella esta noche,pensó para sus adentros. Mirando la carretera, notó que el Jeep no se veíapor ningún lado. Mas te vale que no te infraccionen por exceso de velocidad,Sica. Dándose cuenta que el olor de marihuana se había ido, Taeyeon subió laventanilla. —Lo siento— Tiffany dijo con voz suave. ¿Estás enojada conmigo?— —¿Por qué no te recuestas y te relajas hasta que lleguemos a casa?— —No quiero que estés enojada conmigo— —No estoy enojada. Un poco molesta, pero no enojada— Taeyeon respondió,accionando el intermitente cuando se aproximaba a una desviación. Tiffany desabrochó su cinturón de seguridad y se volteo de costado en elasiento cuando el Omni diola vuelta hacia la rampa de salida. Demasiadodrogada para controlar su balance, se fue hacia su izquierda, golpeando sucabeza contra el hombro de Taeyeon—Ouch— —¿Qué estás haciendo? Ponte el cinturón de seguridad— Dijo frotando elhombro de Tiffany—¿Y por qué dices ouch? Tienes una cabeza bastantedura, Hwang— —¿Taeyeon?— La droga había hecho que los ojos de la rubia estuvieran aun más cerradosevitándole enfocar difícilmente los ojos. Taeyeon esperó pacientemente a queTiffany continuara pero la drogada mujer parecía haber olvidado lo que iba adecir—¿Sí?— Taeyeon incito. —¿Qué?— —Me ibas a preguntar algo. ¿Cuál era la pregunta?— —¿Qué pregunta?— —Olvídalo, estás demasiado perdida para saber lo que estás diciendo—Estirando su brazo, Taeyeon ajustó el cinturón de seguridad—Esta vezdéjatelo puesto, ¿ok?— —Ok… ¿Taeyeon?— —¿Qué?— —No quiero que estés enojada conmigo— —Tiffany, no estoy enojada contigo— Oh por favor no comiences con estode nuevo—Mira, solo vayamos a casa. Jessica va a estar preguntándose quehabrá pasado con nosotras— Taeyeon echó a andar el coche—Podemos hablarde esto por la mañana— Guió el coche por la calle. Manejó en silencio porvarias cuadras antes de que Tiffany hablara otra vez. —¿Me prometes que no estás enojada conmigo?— Me voy a enojar si sigues con eso—No cariño, no estoy enojada contigo—Levantó la mano y apretó el hombro de Tiffany—¿Somos amigas, verdad?—Ella esperaba que sus palabras hicieran sonreír a la drogada mujer peroTaeyeon se desconcertó cuando la vio derramar lágrimas —Hey, ¿qué te pasa?— Tiffany sacudió su cabeza vigorosamente y se restregó la cara con susmanos—Nada— hablo con voy temblorosa, tomando aliento—Es sólo que......—Negó con la cabeza otra vez—No lo sé— Taeyeon sabía que se estaba conteniendo pero le dio su tiempo,concentrándose en manejar el coche a través de las calles y entrando por lapuerta principal del complejo. Como esperaba, su Jeep estaba estacionadoen su espacio privado, varias luces brillaban a través de las ventanas deledificio departamental. Jessica ya esta aquí, pensó mientras estacionaba elOmni en su espacio privado. Removiendo las llaves del encendido, colocó sumano en el brazo de Tiffany—Espera, antes de que entremos… quiero saberpor qué estás tan molesta— —No lo sé— Tiffany sacudió con fuerza la agarradera, forzando la puertapara que abriera—Taeyeon, por favor— Dijo sintiendo la mano firme sobre subrazo—No puedo— Taeyeon juraría haber escuchado la voz entrecortada de su compañera.Soltándola, observó como Tiffany salía del coche. La marihuana había hechoun buen trabajo entorpeciendo su sentido del balance, provocando quecayera sobre el pavimento. Tiffany intentó ponerse de pie pero volvió a caerpor segunda vez antes de que Taeyeon llegara a su lado—Ven aquí, coloca tubrazo sobre mis hombros. Te ayudaré a entrar— —No, sólo déjame. Lo hare poco a poco— Taeyeon agarró la mano de Tiffany y la puso sobre sus hombros—No lo creo,compañerita. ¿Qué pensarán los vecinos?— Con un gruñido se elevó a laaltura de sus pies, levantando a Tiffany con ella. Para su alivio, Jessica debióhaber escuchado el coche estacionarse—¿Quieres echarme una mano conella?— —¿Adónde fueron?— Jessica preguntó mientras bajaba al área delestacionamiento—Mire por el espejo retrovisor y ya no las vi— —Tuve que detenerme un par de veces— Taeyeon dijo—Tiffany, Jessica estaaquí. Vamos a meterte al apartamento, ¿Ok?— Ella asintió a su ex-amante—Sostenla por el otro lado. Esta demasiado drogada como para caminar— —¿Cómo estuvo el camino a casa?— —Perturbante. Ella no se callaba. Para alguien que no habla mucho quedigamos, dijo demasiado esta noche. Me preguntó por lo menos comocincuenta veces que si estaba enojada con ella— —Y me dijiste que no— Tiffany hizo pucheros, sus ojos repararon en suspies en un intento para moverlos en la misma dirección sin pisar a Taeyeon o losdedos de Jessica—Lo dijiste— —Sí, lo dije. No estoy enojada contigo— Taeyeon miró a Jessica—¿Ves lo quetuve que soportar?— —Suena como un poco molesto— —Sólo un poquito. Cuidado, Tiffany. Estamos subiendo ahora— —Puedo caminar por mí misma— la rubia protestó, débilmente intentandosoltar sus brazos de los hombros de las otras mujeres. —De todas maneras creo que es mejor que te ayudemos un poco— Jessicadijo. —Oh, hola Doc— Tiffany prácticamente gritó—¿Cómo diablos te encuentrasesta noche?— —Aparentemente no tan bien como tú. Taeyeon, sostenla mientras abro lapuerta— —Yo le agrado— la drogada mujer continuó—No estaba realmente segurapero… sí. ¿Lo sabías?— —¿Saber qué?— Jessica preguntó, no poniendo mucha atención a lasdivagaciones. —Le agrado a Taeyeon— Tiffany dijo con naturalidad, tambaleándose sobre suspiernas—Me dijo que éramos amigas— —Sí lo dije, ahora entra, ¿Ok?— Taeyeon dijo, guiando su inestable carga através de la puerta principal. —Ok— Tiffany estuvo de acuerdo, con torpeza cruzó la puerta, seguida deJessica llevándola a tropezones hasta la sala de estar. Una vez dentro, Tiffany logró llegar a tropezones hasta el reclinable. Taeyeoncolgó las llaves del Omni en el portallaves, frunció el ceño cuando vio susllaves sobre el mostrador. —¿Crees que podamos llevarla arriba?— Taeyeonpreguntó, recogiendo sus llaves y colgándolas en el portallaves. —Puedo subir yo sola— la atontada rubia contestó, empujándose contrabajos sobre sus pies sólo para caer sentada nuevamente—Tal vez, no—Sus manos buscaron a tientas por su blusa. —Nada de fumar en la sala de estar, ¿recuerdas?—, Taeyeon le recordó. —Hey Doc, te conté que conseguí trabajo con Donghae?— Tiffany dejó debuscar sus cigarrillos y colocó una pierna sobre el brazo del asientoreclinable. —No, no me habías contado— Dijo Jessica mientras se sentaba en el sofá—¿Cuándo comenzaras a trabajar?— —Ya lo hice. Trabajé esta tarde— —¿En serio?— —Yeah, lo hice después de salir de tu consultorio— Los ojos de Taeyeon se abrieron sorprendidos—¿Tu consultorio?— —Um— Jessica miró a su ex-amante y después a Tiffany y de nuevo a Taeyeon—Tienes que preguntarle a ella— contestó. —¿Tiffany?— —Doc me dijo que podía— Se restregó su cara y bostezó—Oh cielos, estoycansada— —O algo por el estilo— Taeyeon dijo—Vamos a llevarte arriba. Sica, ¿Podríasayudarme?— Juntas ayudaron a Tiffany a subir. Una vez dentro de su habitación, la rubiatorpemente se liberó de las manos de sus amigas y se dejó caer encima de lacama—Sica, baja y prepara algo de té— dijo Taeyeon—Bajaré en un minuto— —Tal vez debería irme a casa... —Jessica comenzó. —Ni siquiera lo pienses— Taeyeon advirtió—Necesitamos hablar— Esperóhasta que su ex-amante saliese del cuarto antes de sentarse en la cama allado de Tiffany—¿Aun estás despierta?— —¿Hm?— La suave almohada rápidamente absorbió cualquier energía queTiffany pudiera tener. —Tienes que quitarte las botas. ¿Quieres que te ayude?— —¿ Hm? Naw, está bien— Los ojos de Tiffany permanecieron cerrados. —Te las quitaré— dijo Taeyeon, jalando un pie encima de su regazo—Sabes quehablaba sinceramente cuando te dije que no estaba enojada contigo— ledijo, desamarrando el cordón café de las botas—Aun si lo hubiera estado, no haría nada para lastimarte— Usando sus dedos, aflojó los cordones de losorificios y los ganchos, permitiéndole quitar la bota—Cuando tenía aproximadamente trece años de edad, Papá fue situado en Fort Bragg*—Taeyeon quitó el calcetín blanco del pie de Tiffany—Estuvimos allí cerca de un mes o un poco más cuando el Capitán Brewster fue transferido allí. Él teníauna hija de mi edad. Dame tu otro pie— No recibiendo respuesta, Taeyeontomó la otra pierna de Tiffany y la jaló encima de ella—En fin— continuó—Candice siempre solía tener moretones en sus brazos y cara. Al principio lecreí cuando me contó que había tenido un accidente en su bicicleta— La otrabota y calcetín fueron quitados, Taeyeon tenía los pies desnudos de Tiffanysobre su regazo. Sin pensarlo comenzó a darles masaje—Después de que descubrí la verdad, no podía ni siquiera mirar a su padre— Su agarre aumentó ante el viejo recuerdo—Lo odié por lo que le hacia a ella. No podía comprender por qué alguien querría lastimar a alguien de esa manera—Dándose cuenta de que Tiffany se había quedado dormida, Taeyeon continuódejando que sus manos recorrieran amablemente los pies de la rubia—¿Por qué te molestaste esta noche cuando te dije que éramos amigas?— Su pulgar izquierdo se movió de acá para allá en un movimiento suave sobre elarco de Tiffany—Claro, yo sé que puedes ser un verdadero dolor en el trasero y está también esa cortina de baño transparente que aún me disgusta pero.......— Dándose cuenta de lo que estaban haciendo sus manos,Taeyeon gentilmente colocó los pies de Tiffany sobre la cama y se puso de pie—No creo que necesitemos pequeños pedacitos de tabaco sobre la cama—Taeyeon dijo, tomando el paquete de cigarrillos del bolsillo de su blusa.Tomando la colcha, la colocó sobre la mujer dormida. Mientras hacia unosdobleces alrededor de los hombros de Tiffany, se apoyó cerca de ella y lesusurró, —Lamento tanto que te hagas daño a ti misma. Hay una hermosamujer escondida detrás de esa actitud dura yesas drogas, sé que la hay—Taeyeon se puso de pie y apagó la lámpara—Dulces sueños— (☞゚ヮ゚)☞CONTINUARA... ☜(゚ヮ゚☜) ❤❤❤❤<(≧◡≦)>❤❤❤❤