High Speed (1/1)
Can anybody fly this thingbefore my head explodes…We've been living lifeinside a bubble… -Casi anochecía. El camino era peligroso y amenazante. Después de dar una sacudida violenta y convencido de que había aplastado a algún animal silvestre, Donghae decidió que era momento de llamar a su chofer para que viniese, sin importar si dejaba su auto allí y se marchaban en otro. El lugar era tan solitario que parecía no haber tenido presencia humana en toda su existencia, por lo que daba la impresión de que nadie robaría su lujoso auto en siglos. También, había una neblina blanca y densa que impedía ver el final del camino.Se bajó del auto despacio, y en seguida notó que había sido una mala idea. La temperatura se fue en picado automáticamente, la neblina empezaba a cubrir el cielo y los árboles tenían formas aterradoras. Se cernían sobre él como enormes animales.Pero lo peor, sin duda alguna, era el silencio. De vez en cuando se escuchaba el cantar de un grillo y nada más que eso. Estuvo parado allí unos minutos intentando llamar a alguien, pero no había señal. La cereza del pastel.Entonces, escuchó un sonido extraño a unos metros. Donghae dio un pequeño salto por el susto, pero no se movió de donde estaba. Aguzó la vista y los oídos para detectar el origen de ese sonido, y descubrió una luz brillante y cantos extraño. Fuego y voces.Por un instante tuvo la absurda idea de que eran extraterrestres o monstruos con capacidades humanas, pero eso era simplemente imposible. Eran voces de hombres y un registro más bajo le indicó que también había mujeres allí. Era muy extraño… ¿Qué hacían tantas personas en medio del bosque a esas horas de la noche? ¿Era algún tipo de tribu? ¿Una alucinación suya?Sacudió la cabeza. Era hora de marcharse antes de que esas personas lo vieran, porque estaba seguro de que deseaban estar solos y no ser molestados. Colocó una mano sobre una puerta del auto para abrirla, pero entonces algo lo asustó en serio.Un disparo. Un grito. Un disparo más. Varios disparos seguidos. Silencio.Donghae forcejeó con su propio auto, la puerta estaba atorada cuando lo que más deseaba en ese momento era salir de allí. Comenzó a jadear sin notarlo, y en el impulso más estúpido que había tenido en su vida por la frustración, pateó la llanta y el auto comenzó a sonar horriblemente.Le comenzaron a temblar las piernas y de sus manos húmedas no lograba obtener fuerzas para abrir el maldito auto.Rompió el vidrio con uno de sus codos. Lo intentó tres veces hasta que el vidrio grueso se destrozó. Puso la mano dentro al mismo tiempo que una bala se le incrustaba en el hombro.Cayó al suelo y sostuvo su hombro, ahora lleno de sangre, con su mano derecha repleta de cortes de vidrio. Alzó la vista, aterrado, y vio la silueta oscura de un grupo de personas. Debido al pánico, ni siquiera notó que se acercaban a él. Era el fin.Estaba muerto.Uno de esos hombres lo lanzó bruscamente al suelo y comenzó a patearlo con fuerza en el estómago. Donghae distinguió luz cercana. Fuego que le alumbraba el rostro, y de repente, también la navaja que se acercaba despacio a su cuello.No se rendiría sin luchar. Como pudo, tomó la navaja entre sus manos y la alejó. Sin embargo, recibió un corte profundo y notó que sus ropas se rasgaban también. Escupió algo de sangre al suelo y trató de ponerse de pie, pero era inútil. Lo iban a matar a golpes. Notó que su cabeza chocaba contra el suelo, y la vista se le comenzó a nublar.Alcanzó a ver la luz multicolor de un patrullero de policía, y se desmayó sobre la helada carretera. - El contraste entre el verde intenso de la hierba recién cortada y los trajes negros de los presentes, era realmente extraño. Era muy inusual, a decir verdad, cómo esos colores parecían mezclarse en pocas ocasiones como esa. El sol no parecía estar por ningún lado, y desde lejos podían escuchar los sollozos de una mujer que cortaban el silencio y, tristemente, completaban la escena.Cho Kyuhyun estaba de pie junto a UEE. Era una amiga suya y compañera de trabajo con un sobrenombre que ella misma se había puesto, ya que su verdadero nombre era Yoojin. Ambos estaban vestidos igual que los demás.Kyuhyun distinguió a lo lejos a alguien conocido; ya que habían llegado hace poco, apenas empezaba a reconocer al resto de los presentes.Era una mujer joven con cabello de un intenso y brillante negro, un pañuelo blanco en mano y lágrimas corriendo por sus mejillas. Él no necesitó preguntar a UEE qué hacía allí, pero le pareció imprudente y hasta algo estúpido.- ¿No podía simplemente gritarle a todos que nos conoce?- Está bien. Hablé con ella ayer y dijo que se retiraría pronto – respondió UEE, tranquilamente – No hay problema además, se conocían de la universidad.- ¿Segura?- Yuri puede ser emocional, pero eso no la hace menos inteligente… ¿Ves? Ya se marcha.En efecto, Kwon Yuri dejó una rosa junto a la caja de madera y se retiró velozmente. Parecía tener dotes para actriz también, era como una amiga más de la persona que acababa de morir. Solo alguien más.Luego, Kyuhyun desvió la vista hacia Yunho. Aunque no podía verle el rostro, por su forma de mantenerse en pie y su mirada al suelo, era obvio que eso lo afectaba más que cualquier suceso anterior en su vida. Nunca había visto a un Jung Yunho decaído, intranquilo, perdido en su propio mundo… Siempre era tan fuerte que parecía imposible verlo vencido alguna vez. Observaba a los padres de la víctima desde una distancia prudente, como negándose a interferir en su dolor aunque el suyo fuese igual, o tal vez peor.Culpa. Eso definía el estado de ánimo de Yunho en ese momento. La más insoportable de las culpas.Cuando la mujer que había estado sollozando todo el rato se desmayó y su marido cayó de rodillas al suelo, pudo ver finalmente el rostro de Yunho, cuyos ojos ocultos bajo gafas oscuras, no conseguían simular lo devastador de sus facciones. Ayudó a la mujer a reaccionar luego de un rato y observaba el féretro sin expresión en la cara. Como si no hubiese nadie allí.- Escuché que ya fue tras los que hicieron esto – comentó UEE, de repente. Miró a Kyuhyun luego de suspirar un poco por el estado de Yunho.- Y no nos lo dijo… ¿Qué pasó con eso?- No duró mucho. Casi mata al chofer de su auto. Estando alterado no iba a conseguir nada, pero sabes que a veces es muy impulsivo…- Yo habría hecho lo mismo. Mira todo lo que hicieron – Kyuhyun hizo una pausa – Nos destruyeron a todos.- Lo sé.La verdad era esa. Habían destruido a todos. Con ese asesinato, esos delincuentes debilitaron a Yunho hasta un punto extremo. A alguien muy importante dentro de su organización. Eso repercutiría irremediablemente en todos, porque no solo conocían a Yunho, no era solo su compañero, era su amigo, un amigo que apreciaban como a un verdadero hermano.El sacerdote comenzó a decir algunas oraciones, apenas audibles debido al llanto desgarrador de los familiares. Yunho solo permanecía de pie, sin moverse. Las oraciones y pasajes de la biblia hablaban de esperanza, superación y tiempos que pasaban. Una vida nueva.Kyuhyun pensó que eso era exactamente el cielo. Adonde iban todos esos inocentes asesinados sin razón, personas sin sentimientos negativos, cuya tranquilidad no provenía de hacerle daños a otros.Era por eso, que el cielo no era para él. Ni para ninguno de ellos. Yunho, UEE, Yuri…En la mayoría de ellos, crecía el sentimiento de venganza. Pagar con la misma moneda, la incapacidad de estar bien sin odiar a alguien, sin cobrar justicia por otros que no podían defenderse. Trataban de vivir en un mundo tranquilo, de la única manera que podían. Quebrando relaciones, privando de la libertad, privando de la vida a aquellos que estaban mejor muertos…Por alguna razón, la mayoría del tiempo pasaba al revés. Tratando de acabar con unos, acababan matando a otros. Inocentes. Como la persona dentro de esa caja, que se hundía cada vez más bajo tierra.Cuando los primeros asistentes comenzaban a retirarse, Kyuhyun detectó a otra persona conocida, algo alejada del lugar. Era obvio que vendría, pero aun así tenía la ligera esperanza de que no apareciera por allí. Lo que menos necesitaba Yunho en ese momento era a Kim Jaejoong ofreciéndole sus condolencias. No lo soportaría.- Se ha vuelto loco – murmuró Kyuhyun, mirando al suelo.- Definitivamente – dijo UEE, mirando a Jaejoong – Pero no creo que quiera acercarse. Él lo conoce mejor que nosotros… Vamos, acerquémonos a Yunho para que no lo vea.Solo quedaba el sacerdote, consolando a los padres de la víctima, algunos hombres recogiendo las sillas y un par de jóvenes que observaban la tumba y su epitafio con tristeza. Kyuhyun y UEE se detuvieron frente a Yunho y este solo los miró, temblando levemente. El viento desordenaba su cabello.- ¿Quieres que te ayudemos en algo? – UEE habló primero, en voz baja.- No… solo necesito un tiempo – la expresión de Yunho cambió ferozmente – Para encontrar a esos bastardos…- Los encontraremos – prometió Kyuhyun – Verás que sí.- Díganle a los demás que volveré en unos días – dijo Yunho, rápidamente, antes de girarse y caminar a zancadas hasta su auto.El día cada vez estaba más triste, y el cielo amenazaba lluvia. UEE se quedó algo hipnotizada mirando el epitafio recién puesto, y Kyuhyun le permitió unos minutos a solas. Seguro ella recordaba.“Jung JiHye. 1990-2013“La hija menor de los Jung había muerto asesinada de una manera terrible. La habían golpeado, abusado sexualmente de ella y acribillado a balazos. Su rostro al hacerle la autopsia era apenas reconocible y había perdido una cantidad impresionante de sangre.¿Querer venganza por eso era anormal? ¿Acaso habría alguien que no quisiera retribuirle lo mismo al culpable o hacerle sentir la mitad de lo que sintió? No era algo fácil de asimilar, y Kyuhyun lo entendía. Él lo asimilaba algo más rápido que los demás, pero era debido a la experiencia. Estaba acostumbrado a ese tipo de dolor, sin embargo, el deseo de venganza siempre estaba allí. Permanente.Subieron al auto de Kyuhyun cuando UEE finalmente dejó su estado de shock a un lado. A través de la lluvia, condujo directo hacia el hospital, a ver a quien quizás era el único consuelo para Yunho. Un testigo de la muerte de su hermana. Choi Siwon estaba con él y pronto todos iban a interrogarlo. Se sentía mal por eso de algún modo, pues él era otra víctima involuntaria en ese caso. Según sabían, aún estaba muy grave.- Esto no va a ser sencillo – comentó Kyuhyun, sin quitar la vista de la carretera – Lee Donghae es una especie de famoso, un cantante o algo así.- ¿En serio? No lo sabía – dijo UEE, frunciendo el ceño.- Será difícil ocultarlo de la prensa y las cámaras – Kyuhyun sonrió con ironía – también de sus fans. Espero que no tengamos problemas para alejarlos.- Bueno. Primero hay que asegurarnos de que nuestro testigo no se muera.UEE tenía suficiente sangre fría para decir cosas así. No tenía problema en decir lo que pensaba; a decir verdad, a veces pensaba como un hombre. Sin embargo, era muy eficiente y lista. Era incluso más importante que él dentro de la organización. Era muy atractiva, pero ella le prestaba tanta atención a eso como a la salud de los sospechosos que interrogaba.UEE era experta en sacarle información a cualquier persona. Kyuhyun dudaba que hubiera fallado alguna vez. Aunque sus métodos fueran particulares y dolorosos, funcionaban. Y eso era lo importante. Cho Kyuhyun, mientras tanto, era experto en el manejo de las armas. Tanto que sentía a estas como parte de sus manos, impregnadas allí y manchadas de pólvora.Había sido un día difícil, pero aún quedaban cosas por hacer. Casi anochecía mientras se dirigían al hospital a donde solían llevar a delincuentes heridos para curarlos antes de hacerles pagar. El tal Lee Donghae había llegado hace unos días a la medianoche, bañado en sangre. Era casi un milagro que no estuviese muerto.Aun llovía, y cuando entraron, un olor a sangre y muerte les impregnó la nariz. Ese día había habido una emergencia, evidentemente.Avanzaron sin decir nada por un pasillo, y esperaron a ser llamados mientras oían los gritos de una mujer a lo lejos, qu