Capítulo Once (1/2)
Tiffany mordió su emparedado. —¿Que tal esta?— preguntó Taeyeon. —Bueno—. Ella dio otro mordisco, su estómago aprecio la comida saludablepara variar. Dándose cuenta de que no pudo rehusar la comida de sucompañera y poder irse a su dormitorio, Tiffany se resignó a ser al menosalgo sociable. —Y dime, sé que solo estuvieron aquí tu madre y tu hermano, ¿Dónde está tu padre?— —Él murió hace siete años—. Viendo que Tiffany se abría un poco debido a lapregunta que le había hecho, Taeyeon pregunto —¿Qué hay de ti? Dijiste que tenías una hermana mayor. ¿Que hay de tus padres?— Tiffany dio otro mordisco a su emparedado y se encogió de hombros. —Lo último que supe fue que ambos aun vivían y estaban dándose la gran vida enCurtisville—. —¿No hablas con ellos?— —No—. Ella escogió algunos de los emparedados en forma de triangulo delplato que parecían ser de ensalada de pollo.—no he hablado con ellos desdeel día que me salí de allí—. Comió un bocado e hizo una mueca.—¿uf, qué esesto?— —¿Me creerías si te dijera que no tengo idea?— —Seguro—. La stripper miró alrededor y divisó la bolsa de papel que estabasobre el mueble mostrador. El cosquilleo por tomar comenzaba de nuevo. —Bien, si vas a seguir charlando, será mejor que tomes algo—. Pensó Tiffanypara sí. Se puso de pie y fue hacia la cocina, regresando momentos mástarde con un vaso lleno con hielo, una botella de cola y el whisky. Acababa desentarse cuando Taeyeon decidió reanudar la conversación. —¿Y bien, por que no estas en contacto con ellos?— Pareciéndole una pregunta inesperada, Tiffany vacilo un poco mirando a sucompañera de apartamento.—es muy largo de contar.— — Soy buena oyente—. El silencio comenzó a reinar mientras Tiffany luchaba contra una guerrainterior. —No digas nada—. Las palabras hicieron eco repetidas veces en sumente. —Nadie lo creería de cualquier manera—. Tiffany pensó, y luegocontesto, —Solo puedo decirte que no fue una época feliz en mi vida—. Tomo el vaso y el whisky, vaciando hasta que el líquido ámbar llenó más de lamitad del vaso. Agrego la adecuada cantidad de soda sólo para teñir un pocola bebida, luego se echó para atrás en el asiento reclinable.—¿Tus pesadillas se deben a eso?— Tiffany trago, el licor caliente paso por su garganta.—¿Quieres la versióncorta?— Su voz estaba llena de enojo.—Mi padre era un imbécil y mi madreera una cobarde invertebrada que le importaba más lo que los vecinospensaran que sus niñas—. El vaso fue a sus labios otra vez. —¿Es por eso que tu hermana se escapó?— —¿Se te ocurre una mejor razón?— Normalmente Tiffany habría dado porterminada la conversación a estas alturas pero el alcohol estaba haciendo unbuen trabajo de mantener su defensa baja.—a mi me tomo un año mas—. Taeyeon arrugo su frente como si estuviera haciendo cálculos matemáticos. —Tu mencionaste antes que tu hermana se escapó cuando tú tenías 14 años.¿Tenías tan solo 15 años cuando tu escapaste?— —Quince y medio, realmente. No es la mejor edad para andar fuera en lascalles pero qué diablos. Fue mejor que estar con ellos, — dijo fieramente, sumirada fija sobre la mesita de café. —¿No hubo alguien a quien pudieras recurrir? ¿Una tía, un maestro?—Tiffany dio un bufido y tomó de su bebida. —En una ocasión Michelle le contó a una maestra lo que estaba pasando. Ella mando llamar a nuestra madre.— Su rostro se torno duro y tomo la botella de whisky.—Adivina a quien se lo contó todo— —¿A tu padre?— La stripper asintió con la cabeza. —Él golpeó a Michelle sin piedad. ¿Crees queseria tan estúpida como para decirle a alguien mas?— Ella negó con lacabeza e hizo otra bebida.En alguna parte en la mente borracha de Tiffanyse dio cuenta que estaba haciendo exactamente eso ahora. Le estabacontando a su compañera de apartamento, una mujer que apenas conocía.Esta vez ella no perdió el tiempo con la soda, bebiendo el whiskydirectamente.—¿Apuesto que los personajes de tus historias no han tenidotan sórdidos pasados, eh?— —Um, no … no usualmente— —Por supuesto que no—. El líquido se derramó alrededor de su vaso cuandogesticulo con las manos.—Esto es normal para ti. Una casa agradable, unbonito coche, una familia que te ama… … yo nunca tuve eso—. El deseo por uncigarrillo aumentaba así como también el deseo por un porro. Tiróligeramente de su blusa.—creo que voy a cambiarme de ropa y relajarme unrato en el balcón—. —Creo que hoy esta la noche cálida. Estoy segura que tú lo estarás tambiéndebido al cigarrillo—. Taeyeon se puso de pie y tomo el vaso de Tiffany.—Voypor mas hielo y te veo arriba—. —¿Te veo arriba?, Demonios— pensó Tiffany. No hubo buena excusa pararechazar la compañía de Taeyeon ya que dijo que estaría en el balcón. —Uh, sí… me parece genial—. Ella recogió la botella de whisky y se dirigió hacia lasescaleras, dispuesta a fumarse un buen porro antes de que su compañera sele uniese fuera. * * * Tiffany se estaba subiendo sus pantalones cortos cuando escuchó a Taeyeon
subiendo las escaleras. —Diablos, eres rápida—, ella pensó mientras cerraba
la cremallera y caminaba hacia la mesita de noche. Abriendo el cajón, saco
un pequeño tubo de madera plana pequeña y uno de sus muchos
encendedores. Dio dos inhalaciones rápidas antes de guardarlos de nuevo y
cerrar el cajón. Tomo su botella, sus cigarrillos, y su cenicero, y salió al
balcón unos segundos antes de que llegara Taeyeon.—Oh bien— Taeyeon dijo cuando vio el cenicero.—no estaba segura de que
tuvieras uno, especialmente cuando vi todas esas colillas en el pasto—.—Usualmente no se me ocurre traerlo aquí fuera conmigo—. Tiffany se
sentó en la silla blanca de plástico y tomo el vaso que Taeyeon subió para ella.—Me imagine que te daría un ataque si me vieras tirando la ceniza sobre el
piso—.—Te imaginaste bien— la escritora contestó.—Me tomo 15 minutos recoger todo eso esta mañana—.—Ok, ya no los tirare más—. Ella encendió un cigarrillo y tomo su botella.—¿Trabajaras mañana?——Si, me he tomado últimamente libre varias noches más de las que puedo
permitirme—. Tiffany miro hacia los contornos oscurecidos de los árboles
que mostraba el crepúsculo.—¿Alguna vez has escuchado al búho?——¿Oh, te refieres a Kaonashi? Si, lo escuchó por la noche algunas veces
cuando me acuesto tarde escribiendo—. Taeyeon miró hacia fuera igualmente,
como si ella pudiese divisar al pájaro escondiéndose entre las hojas.
—Había un búho que vivía entre los árboles cerca del trailer park— dijo la
mujer rubia, tomando un trago entre sus palabras. —En la noche algunas
veces lo escuchaba. Solía quedarme despierta preguntándome a quien
estaría buscando—.—Al amor de su vida, quiero imaginar— dijo Taeyeon. —¿acaso no es lo que
todos estamos buscando?——Más bien a alguien con dinero— dijo Tiffany, levantando sus cejas cuando
escuchó a su compañera reír.—¿Qué?——¿No tienes ni una pizca de romántica en todo tu ser verdad?——No creo en cuentos de hadas—. Se llevo el vaso a los labios, encontrando
comodidad en el olor familiar del whisky.—La vida no es como un buen
brandy—.—No, no lo es— Taeyeon estuvo de acuerdo.—Pero no es Oliver Twist(libro- una difícil y amarga infancia), tampoco. La vida es lo que tú haces de ella—.—Más bien eres lo que la vida hace de ti— la stripper contestó agriamente,
contemplando su cigarrillo.—La gran ventaja de ser adulto es que eres libre de hacer tus propias
elecciones— dijo Taeyeon, recorriendo la mirada mientras observaba a Tiffany
reducir considerablemente su bebida y tomando la botella con el poco
whisky que quedaba.—Cuando estaba en la universidad mis padres esperaban que yo fuera
maestra. Me sentía tan miserable estudiando todo el tiempo cuando lo único
que yo quería era escribir historias—.—¿Así que tienes un titulo?— Taeyeon asintió la cabeza. —Nunca lo he usado. Dudo que aun pueda obtener certificación del Estado a estas alturas—.—Por lo menos tienes estudios que puedes aprovechar—. Apagó el cigarrillo
y tomó un sorbo de su bebida.—Bueno, tu tienes una habilidad, Tiffany. Estas en buena forma y bailas—.
Una imagen breve de su compañera en el Tom Cat Club, semidesnuda
moviéndose alrededor del tubo central, vino a la mente de Taeyeon—creo que
andan buscando a un instructor de aerobics en el gimnasio Mary's House of
Fitness —. Era difícil distinguir los rasgos de la mujer por la oscuridad de la tarde cayendo paro noto que apretaba con fuerza la mandíbula y tenia los nudillos blancos de apretar con fuerza el vaso.—¿Tiffany? ¿Pasa algo malo?——No soy instructora de aerobics—.—No es necesario que seas... — Taeyeon se detuvo ante el movimiento que hizo
Tiffany con su mano.—No soy exactamente lo que ellos están buscando— dijo con enojo. —
Olvídalo Taeyeon. No entenderías—. Tomo más de su bebida y prendió un
cigarrillo.—Pero... —¡—No soy una bailarina!— Sus pies, que habían estado descansando sobre el
riel, bajaron coléricamente al piso de cubierta de madera. El movimiento
repentino causo que derramara whisky fuera del vaso, pero a Tiffany no le
importo. Giro su rostro hacia la escritora—Soy una stripper, Taeyeon. ¡Me quito la ropa por dinero!— Se inclinó hacia adelante, sus facciones eran duras.—estoy apenas un paso por encima de una puta—.—Lo sé— dijo Taeyeon calmadamente.—Quiero decir, sé que eres una stripper —. Tiffany parpadeó con sorpresa, parte de su enojo desvaneciéndose. La escritora continuó—Uno de los personajes de mi reciente historia se relaciona sentimentalmente con una stripper y una noche fui al Tom Cat Club para documentarme—. Taeyeon se encogió de hombros ante la mirada interrogativa.—Supuse que me lo contarías algún día cuando te sintieras lista—. ¿Le digo de lo mío ahora? Taeyeon pensó para sí —Um … tu no eres la única que guarda secretos—.—No hay problema. Tu vida no es de mi incumbencia—.—Puede que no, pero si vas a continuar viviendo aquí, debes saberlo—. Taeyeon
aspiró profundamente. A pesar de que ya habían pasado varios años desde
que se había abierto a su homosexualidad, aun sentía un poco de miedo a ser
rechazada.—Jessica no fue solo mi antigua compañera de apartamento. Nosotras fuimos amantes—.
—¿Eres una bollera?——Soy lesbiana— Taeyeon se erizó.—Jessica y yo fuimos amantes durante casi
dos años—.—Oh— Tiffany dijo quedamente —no sé que decir. No lo habría adivinado. Es
decir, ninguna de las dos parece … ——¿Lesbianas?— La escritora terminó.—Te tengo noticias, Señorita Hwang, no todas las personas homosexuales parecemos serlo—.—No quise decir…— Tiffany comenzó, luego se detuvo cuando se percató que
eso era exactamente lo que quiso decir.—Creo que no imagine realmente que
ustedes fueran—. Un poco avergonzada, se recostó en su asiento y clavó los
ojos en las siluetas de los árboles.Los segundos pasaron convirtiéndose en minutos embarazosos, ninguna