[M] Doojoon (1/1)

Y aquí estábamos los dos, yo tirando de Kikwang hacia su cuarto al que había ido tantas veces cuando éramos amigos, pero esta vez sería diferente, no iríamos a estudiar, esta vez le enseñaría a Kikwang que estaba dispuesto a luchar por él. No sabía que me había pasado, estaba cegado por la ira, nunca antes me había pasado esto con nadie pero él… Él se estaba acercando demasiado a Kikwang y no podía permitirlo, no ahora que había descubierto mis verdaderos sentimientos por Kwangie, ya le había perdido una vez y no iba a hacerlo una segunda.Todo había pasado porque me había cansado de esperar, había llamado a Kikwang y él me dijo que me llamaría pero estaba pasando demasiado tiempo y no podía esperar más cada día que pasaba era más tortuoso, mi relación con Eunji iba en picado. Desde que me había dado cuenta de mis sentimientos estaba más ausente, callado y frío. Eunji lo notaba y no dejaba de preguntarme a casi cada momento si me pasaba algo, así que cuando ya no lo soporte más decidí que lo mejor era que lo dejásemos.—Bueno Eunji… Tenemos que hablar, tengo algo que decirte.—Espero que sea algo sobre tu actitud de estos días porque estás rarísimo y ya no se como tratarte.—Bueno… algo tiene que ver… verás… es que creo que deberíamos dejarlo…—¿QUÉ? ¿QUÉ COÑO DICES DONGWOON?—L-l-lo que has oído, creo que ya no es lo mismo de antes, ya no siento lo mismo, creo que somos demasiado diferentes y que esto no lleva a ninguna parte.—¿A qué juegas Dongwoon? Llevas días raros y encima me dejas… Esto no quedará así Dongwoon. —Y entonces ella simplemente se fue, sin decir nada más, sus últimas palabras para mí fueron una amenaza, pero me daba igual por fin era libre, por fin podría confesarle mis sentimientos a Kikwang.En cierto modo estaba más contento por fin se había acabado el rollo de Eunji, ya no tendría que soportarla más pero por otro lado… Kikwang seguía sin llamarme, ni si quiera me miraba en clase, me evitaba y yo no era capaz de decidirme a hablar con él. Lo había decidido si Kikwang no me llamaba para el sábado entonces tendría que ir yo a él. No podía aguantarlo más, la pena podía conmigo, necesitaba a mi Kwangie, necesitaba aquella sonrisa torpe, aquellos ojos, aquellos labios… Le necesitaba a él, en estos momentos lo único que deseaba era poder decirle lo que sentía y hacer lo que fuese porque me perdonase y quisiese estar conmigo.Los días pasaron lentamente y Kikwang seguía sin dar ninguna muestra de que tuviese la intención de hablar conmigo. Finalmente llego el sábado y la situación seguía igual así que hoy sería el día que le dejaría las cosas claras a Kwangie, no podía más, mi cabeza explotaría si no me sinceraba ya con él, necesitaba desahogarme y quitarme este peso de encima. A eso de las 7 me empecé a preparar quería estar guapo para Kikwang, quería que me viese como nunca lo había hecho, quería impresionarle. Cuando ya acabe a prepararme me dirigí a la casa de Kikwang, espero que estuviese allí, aunque conociendo a Kiki lo más probable es que estuviese en casa ya que apenas salía. No tarde mucho en llegar, me dirigí a la puerta, respire hondo, aún repasaba en mi cabeza que decirle a Kikwang, llevaba preparando un discurso desde que me di cuenta de lo que sentía. Una vez más relajado presioné el timbre. Tras un rato no había respuesta. Definitivamente no había nadie en casa. No sabía que hacer, pasase lo que pasase estaba decidido a decirle mis sentimientos a Kikwang. Entonces se me ocurrió que si había salido la única posibilidad era que estuviese con Yoseob, era su mejor amigo así que si alguien tenía que saber donde estaba era él. Cogí el móvil y marqué su número. Tras unos tonos la voz de Seobie se oía al otro lado.—¿Sí?—Hola Seobie, soy Dongwoon.—¡Ah! ¡Hola! Cuanto tiempo, ¿cómo es que me llamas?-B-b-bueno… Es que quiero hablar con Kikwang, he venido a su casa y no está, entonces había pensado en si estaría contigo.—Pues no la verdad es que hoy no está conmigo.—Vaya…¿y sabes dónde está o sí va a tardar mucho en llegar?—Pues la verdad es que ha salido con Junhyung así que no se lo que tardará en volver.—O-oh… Gra-gracias… Bueno solo era eso… Gracias otra vez.¿Qué Kikwang había salido con un chico? ¿Sería el chico con él que le vi en clase? ¿Qué pasaría entre ellos? ¿Y sí fuesen más que amigos? No sabía que hacer mi cabeza daba vueltas, justo ahora… Justo ahora que me había dado cuenta de que verdaderamente le quería él encuentra a otro. Había esperado demasiado y ahora estaba pagando las consecuencias. Kikwang no tenía la culpa, simplemente yo era un estúpido que no había sabido valorarle antes. Le echaba tanto de menos… no podía perderlo, ahora no, le necesitaba como a la vida. Necesitaba recuperar el tiempo perdido lejos de él. Tenía que hacer algo y tenía que hacerlo rápido. Así que simplemente esperaría a que él llegase. Debía contárselo todo.Las horas pasaban lentamente, estaba sentado en un lateral de la casa apoyado sobre la pared cuando de repente oí unas personas hablar, me asomé un poco y allí estaban. Kikwang estaba delante de Junhyung y estaban hablando.—Bu-bueno, gracias por esta velada Junhyung, me ha gustado mucho pasar la tarde contigo y espero  que podamos hacerlo cualquier otro día.—Claro Kikwang, cuándo tú quieras, a mi también me ha encantado pasar este día contigo.Esa escena estaba doliendo, definitivamente estaba matándome. Ver a Kikwang con otro… Dedicándole aquellas palabras y lo peor es que quería volver a hacerlo. Ahora entendía un poco más a Kikwang, por qué había decidido dejar de hablarme, verme con Eunji debería quemarle por dentro, ver cada día a la persona que quieres con otra debe ser realmente frustrante, ahora podía comprender mejor a Kwangie, lo sentía tanto… Le había hecho daño sin quererlo. Entonces lo vi Kikwang se acercó a él y le dio un beso en la mejilla mientras que Junhyung le devolvió un abrazo profundo que duro varios segundo. Ya no podía aguantar más, deseaba salir de mi escondite dirigirme hacia ellos y separarlos pero no podía, yo no era nada de Kikwang, ya le había jodido demasiado como para que encima le jodiese la noche. Finalmente el otro chico se fue y Kikwang entro en casa.Entré en pánico, no sabía que narices hacer, estaba atacado, ¿y si de verdad le gustase a Kikwang? Ya no tendría ninguna posibilidad. Acabaría solo, traumado toda la vida por haber dejado escapar a mi preciado Kwangie, simplemente por ser un egoísta. Por pensar siempre en mí en mi mismo y no en la felicidad de Kiki. No paraba de dar vueltas alrededor de la casa de Kikwang, no me decidía a que hacer, Kikwang sentía cosas por otro, no sabía si lanzarme, quizás había alguna posibilidad de volver a ser amigos pero si se declaraba y no fuese correspondido quizás estas esperanzas se disolverían y quedarían en anda. ¿Qué hacer? Lo único que tenía claro era que quería hablar con Kikwang y lo iba a hacer.Había pasado una hora, solo esperaba que Kikwang aún no se hubiese ido a dormir. Me dirigí a la puerta y llamé al timbre. Tras unos segundos la puerta empezó a abrirse lentamente. Allí estaba Kikwang con cara de dormido, creo que lo había despertado. Estaba realmente tierno.  —D-d-dongwoon, ¿estás bien? Se te ve un poco débil. ¿Estás enfermo?Sin decir nada me acerque a él, tan cerca como para que pudiese sentirme.—¿Q-q-qué quieres Dongwoon…?De repente todas las palabras que había pensado en decirle habían desaparecido, tantos días pensándolas no sirvieron para nada. Estaba completamente en blanco.  La culpa la tenían los labios de Kikwang, estaban ahí, provocándome y simplemente lo hice. Le besé. Era un beso tímido, no sabía lo que estaba haciendo, entonces reaccioné, quizás estaba incomodando a Kikwang y entonces separé los labios. Seguía siendo incapaz de pronunciar ni una palabra. Sus labios no se habían ido y seguían llamándome. Posé mis brazos sobre sus hombros, mirándolo fijamente, y volví a hacerlo, le volví a besar, era incapaz de resistirme a sus labios. Como Kwangie no oponía resistencia decidí adentrarme un poco más e introducir mi lengua dentro de su boca, jugando con la suya. Pare de besarlo y simplemente le cogí de la cadera y lo lleve de vuelta a su casa cerrando la puerta a mi paso.—Wo-o-nie… ¿Qué estas haciendo? Este… este no eres tú.Kikwang tenía razón, este no era yo. Esto era lo que él me hacia ser. Me giré, posé mi dedo en sus labios en señal de que se callase, le agarré la mano y me lo lleve en dirección hacía su habitación. Estaba realmente excitado, en estos momentos había dejado de ser yo mismo, no era consciente de lo qué hacía simplemente actuaba. Una vez delante de la puerta de su cuarto la abrí y le metí dentro, cerrando la puerta por segunda vez. Le puse contra la pared, yo con una mano apoyada en ella, muy cerca de Kikwang, mirándolo detenidamente.—Dongwoon… ¿qué estás haciendo? Esto no esta b-b…Volví a besarle para que se callase. No quería oír aquello. ¿Por qué iba a estar mal? Nos gustábamos mutuamente, ¿qué podía estar mal? Le besé fuertemente, bajando mi mano apoyada en la pared  hasta llegar a su cara, acariciándole. Me aparte un poco y volví a mirarle, Kwangie era tan delicado, me gustaba su actitud frágil.—W-w-oo-nie… —Kikwang estaba muy rojo, estaba avergonzado, cada vez me gustaba más y hacía que me resistiese un poco menos.Inevitablemente volví a besarlo, esta vez me pegué aún más a su cuerpo sintiendo las palpitaciones que provenían de él. Notaba que estaba tan excitado como yo, que era incapaz de resistirse a mí y que quería lo mismo que yo. En aquel momento era muy feliz, por fin Kwangie y yo estábamos conectados, por fin podía tocarle, besarle… Debíamos recuperar el tiempo perdido. No podía parar de besarle, de acariciar su cuerpo, baje mis manos hasta la cintura de su pantalón, cogí el bajo de su camiseta y metí mis manos por dentro, una vez en este punto acariciaba su piel, estaba tan suave… sus abdominales estaban marcados, a pesar de que parecía todo lo contrario. No podía evitar pasar mi mano por ellos, los deseaba. Finalmente le quite la camiseta a Kikwang.—N-n-o… Dongwoon… qué haces… Estoy avergonzado… Esto no… Esto no puede estar pasando.—Si, Kikwang, está pasando, por fin pasa.—P-p-ero tú… Yo pensaba que tú…—Sí Kwangie, yo también lo pensaba, pero por fin me he dado cuenta, te quiero, siempre lo he hecho. Solo que no me había dado cuenta.—¿E-e-en serio? Y-y-yo también te he querido siempre Woonie.—Lo sé. Siento todo lo que te he hecho pasar Kwangie.—No pasa nada Dongwoon. Lo importante es lo que pase ahora. —Tras estás palabras Kikwang me besó. Fue tan dulce… tan tierno… Me derretía ante él. Era imposible no caer ante la ternura que desprendía.Lentamente Kiki empezó a levantarme la camiseta hasta que me la quitó. Seguimos besándonos durante un rato. Me encantaba la boca de Kikwang, besarla… ¿Cómo podía haber vivido sin besarla? Nuestras lenguas se enredaban, jugaban la una con la otra. A veces paraba y le mordía el labio inferior, invitándole a más. Mientras nos besábamos nuestros cuerpos chocaban inevitablemente a veces podía sentir el miembro de Kwangie rozar el mío. Esto provocaba en mí sensaciones que jamás había experimentado. Al volver a sentirlo no pude evitarlo y cogí a Kikwang y lo lleve hacía la cama. Lo posé en ella delicadamente, no quería hacerle sentir mal o incómodo. Esta noche tenía que ser especial para los dos. Me puse encima de él. Por unos instantes me quedé observando el cuerpo de Kikwang. Era tan perfecto… Instintivamente volví a besarle, cada beso que le daba era aún más intenso que el anterior. Le mordía los labios, luego iba a su cuello y luego bajaba un poco más hasta llegar a su cuerpo. Podía oír las fuertes respiraciones que tenía Kikwang. Podía notar como se aceleraba. Le estaba gustando.—W-w-w-oonie… S-s-si… N-n-no pares, por favor…—No pararé tranquilo, ¿te gusta Kikwang?—M-m-me encanta Dongwoon… Había esperado tanto tiempo…—Y-y yo… ¿Estás listo? No haremos nada que tú no quieras.—S-s-i Dongwoon… Qu-quiero hacerlo… Contigo… solo contigo…Baje mi mano desde el cuello de Kikwang hasta el empiece de su pantalón. La respiración de Kikwang volvió a aumentar, esto hacía que me pusiese más cachondo. Empecé a desabrochar los botones, no podía esperar más, el bulto que tenía debajo de mis pantalones parecía que iba a explotar, no podía aguantarlo necesitaba desahogarme. Esto hizo que aumentase la velocidad de mis besos y también la brusquedad al darlos. Kikwang hacía pequeños gemidos en respuesta a mi aumento de pasión, gemía mi nombre. Esto era lo que más me excitaba, que gimiese mi nombre. Podía notar lo cachondo que estaba cuando lo hacía. Había dejado su vergüenza a un lado y por fin se estaba a entregando a mí. Me dispuse a meter la mano por dentro de sus pantalones los cuales solo había desabrochado pero justo en ese momento oímos unos ruidos en la planta baja. Eran una especie de murmullos. Quite la mano rápidamente, Kikwang y yo nos miramos sorprendidos, ¿qué podría ser?Kikwang se incorporó rápidamente, se cerró el pantalón y busco su camiseta para ponérsela.—Quédate aquí, voy a ver quién es.—Ten cuidado Kwangie. —Me miro con una sonrisa, se inclinó para darme un beso y se marchó por la puerta.Yo me puse en la puerta entreabierta para ver si podía escuchar algo.—¡KIKWANG, KIKWANG! ¿Estás en casa? —Esa parecía la voz de Yoseob, ¿qué hacía él a estas horas en casa de Kiki?—Sí, estoy aquí, ¿qué pasa?—Siento molestarte Kikwang pero me he visto obligado a traer a tu querido hermano a casa, lleva una cogorza que no se tiene en pie.—O-oh… Muchas gracias Seobie, eres el mejor.—No te preocupes, el sinvergüenza de tu hermano me deberá una y ya esta.—Jajshsdjhjhdsj,¡hermanito mííííííío! —Parecía que Doojoon llevaba una buena encima.—Otra vez gracias Yoseob, de esto ya me encargo yo, le llevaré a su habitación y le acostaré en la cama, será mejor que descanse, mañana va a tener un día duro.—Jajajaja, venga, hasta luego Kiki, ¡nos vemos en clase!Después de esto oí que la puerta se cerró y como Kikwang ascendía por las escaleras con su hermano.—Vamos Doojoon, con cuidado, vamos a tu habitación.—Pero que buen hermanito eres Kikito…—Sí, sí, venga.Oí como la puerta de la otra habitación se abría y Kikwang murmuraba cosas a su hermano. Cogí mi ropa, me vestí y espere sentado en la cama. A pocos minutos apareció Kikwang.—S-s-siento esto Dongwoon… —Lo decía triste, podía ver en sus ojos que estaba apenado.—¡N-n-no Kikwang! No pasa nada tranquilo. —Me acerque a él, le puse mi mano en la cara. Y le aparte el pelo. —No te preocupes, tenemos mucho tiempo por delante Kwangie, tenemos toda la vida. —Kiki nada más decir esto me plantó un beso, siempre tan cariñoso…—S-será mejor que me vaya, ¿vale? Te llamaré mañana. Te quiero mucho mi Kwangie. —Y le devolví el beso que momentos antes me había dado.—V-vale… Yo también te quiero mucho Woonie. Gracias, gracias por haberte decidido por fin.—Nunca podría haberlo hecho sin ti, así que gracias a ti por entrar en mi vida.Le di un abrazo amoroso, mientras le daba pequeños besos en el cuello. Me despedí de él tiernamente y salí por la puerta. Aquel día había acabado siendo el mejor de mi vida y prometía no ser el último.